Dejaron de ser confiables…

Un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Puebla (SSPTM) participa en un supuesto operativo en la colonia Belisario Domínguez, al surponiente de la capital del estado.

Los hechos quedaron registrados en un video que circula en redes sociales.

En esa imagen, además de la prepotencia de los uniformados, llama la atención que uno de ellos -que no quiso identificarse y que no porta la placa con su nombre- aparece fumando, sí, se echa su cigarrito sin pena alguna.

Lejos de criticar el por qué lo hace en horas de trabajo y con tanta tranquilidad, se señala su conducta porque el supuesto operativo es en contra de un gasero al que tienen acorralado. Para él, fumar cerca de una pipa no representa ningún peligro.

Los policías municipales le hicieron bolita al propietario de un negocio donde la pipa estaba surtiendo su producto, desde luego que impide que los uniformados extorsionen -como es su costumbre- al conductor de la unidad. Por eso los empieza a grabar con su teléfono celular, los elementos de la corporación hacen lo mismo y es ahí cuando se sienten desnudados.

La víctima es Manuel Muñoz "El Jarocho", propietario del negocio llamado “Cocos y mariscos El Jarocho”, ubicado en la 21 Poniente 2918; por cierto, amigo del titular de la SSPTM, Manuel Alonso García.

A Manuel Muñoz lo confrontaron los policías y le impidieron grabar, tras el calor de la escena, lo detuvieron bajo el tonto argumento de estar alterando el orden público, pero no conformes con eso, lo agredieron en las oficinas de la corporación ubicadas en Rancho Colorado. Al final tuvo que pagar una multa de 4 mil 800 pesos.

El enojo del Jarocho representa al de miles de ciudadanos que ven ya a la Policía Municipal como el enemigo número dos de la sociedad, pues lejos de inspirar confianza provocan odio y demás calificativos por su deshonesto actuar.

El Jarocho compartió las fotografías de las lesiones que tuvo a manos de los policías y también un video en el que aparece con los ojos llorosos denunciando el abuso de autoridad.

Tras este hecho, los usuarios de las redes sociales señalan que en lugar de protagonizar este tipo de extorsiones, deberían estar enfrentando a los verdaderos delincuentes, a los que asaltan en el transporte público, los que se meten a las casas a robar, los que se roban autopartes, los que asaltan a los comercios, pareciera que en estos casos los uniformados ni meten las manos.

Ya está por terminar la administración municipal y pareciera que los policías andan desesperados con tal de molestar al ciudadano, de infraccionarlo o de intimidarlo con ser arrestado.

La nueva presidenta de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, tendrá que meter orden, porque Manuel Alonso nunca lo pudo hacer.

Mientras redactaba esta columna la locutora Liz Gómez, era víctima de un asalto, el tercero en las últimas semanas, pero esta vez los delincuentes le propinaron un severo golpe que le abrió su ceja.

¡Ya basta!