La presidenta municipal electa de Puebla Claudia Rivera Vivanco, se ve muy incómoda cada vez que se sienta junto al ex candidato a la gubernatura del estado Miguel Barbosa Huerta. Es evidente su molestia en todas las ruedas de prensa a la que se le convoca, pues no quiere tener problemas tras haber ganado de manera contundente la elección del domingo 1 de julio.

Este miércoles evidenció una vez más su incomodidad en la rueda de prensa que se llevó a cabo en la sede estatal del partido Morena; no estuvo a gusto mientras Miguel Barbosa seguía hablando del supuesto fraude electoral y de ir a escupir la cara de los integrantes del Instituto Electoral del Estado.

Sólo basta con ver el video de ese encuentro con los medios de comunicación, su rostro refleja disgusto, se ve que no está cómoda junto a Miguel Barbosa y toda la bola de revoltosos, tan es así que una vez que terminó la rueda de prensa se levantó de inmediato sin decir adiós.

Claudia Rivera fue obligada a llegar al Hotel MM el día en que sus aliados tomaron por asalto el lugar, donde agredieron a trabajadores panistas y robaron equipo de cómputo; sólo estuvo unos minutos y al ver lo grave de la situación prefirió abandonar el sitio.

A la presidenta electa no le queda otra opción, aunque por dentro no quiera, de seguir apoyando la lucha o mejor dicho el capricho de Miguel Barbosa, quien ya impugnó la elección pese a que fue derrotado por una diferencia de más de 120 mil votos. 

No hay duda de que tuvo éxito la campaña encabezada por la ex diputada federal del PAN Violeta Lagunes Viveros en contra de Miguel Barbosa a la que denominó “AMLO sí, Barbosa no”, pues más de medio millón de poblanos sí votaron por Andrés Manuel pero no por Barbosa.