Luis Miguel finalizó la primera etapa de su gira “México por Siempre” con un éxito arrasador, con decirles que la revista Pollstar, encargada de publicar el ranking de las giras más taquilleras del año, lo situó en el puesto número 7.

 

Luego de unos días de descanso ‘El Sol’ se trasladará a España para continuar con su tour a partir del 1 de julio, con el que visitará Madrid, Sevilla, Murcia, Barcelona, Marbella, Gerona y Valencia. Luego retornará a EEUU, en el mes de agosto y septiembre, y proseguirá en octubre, noviembre y parte de diciembre por su México querido, ante el clamor de un público que no deja de agotar los tickets de cada fecha anunciada. ‘El Rey’ apuesta a superar su propio record de 30 fechas vendidas en el Auditorio Nacional, y les confirmo desde ya que este año lo conseguirá. ¿Que si me siento orgullosa? ¡No puedo estarlo más!

 Quisiera destacar el noble gesto que se le está haciendo una bonita costumbre a Luis Miguel, ése con el que emociona y hace tan feliz a los fans que aguardan fuera de cada recinto donde se presenta. Hemos tenido oportunidad, gracias a la tecnología, de ser testigos del tiempo que dedica a detener la marcha de su vehículo para descender unos minutos y, ante la locura desatada, proceder a saludar muy atentamente a una multitud que se deshace en muestras de cariño. Créanme que no solo lo hace para nutrirse del amor de sus fans y retribuirles su fidelidad, sino también para cumplir el sueño de mucha gente que carece de posibilidades económicas para acceder a un ticket pues, a pesar de que su staff tiene instrucciones precisas de obsequiar boletos de cortesía, es sumamente consciente que nunca son suficientes para cubrir la demanda. El feedback que se generó en cada uno de esos encuentros en México, Miami y Nueva York traspasó cualquier pantalla, y no cabe duda que Luis Miguel lo ha disfrutado tanto como sus fans, pues este amor genuino es la mejor medicina y fuente de energía para el alma.

Pasando a lo que les prometí en la columna anterior, voy a compartirles el relato de una fan muy especial, que nació y reside actualmente en EEUU, cuya pasión por el idioma español la llevó a convertirse en una verdadera incondicional de Luis Miguel. Ella nos relatará la concreción de un sueño muy deseado por muchísimos años: la posibilidad de asistir por primera vez a un concierto de ‘El Sol’. No se lo pierdan a continuación:

Me llamo Rebecca “Becky” Donoghue-Rick, soy una mujer estadounidense de 37 años que nació un 21 de diciembre de 1980 en Washington, D.C., y  mi vida la he transcurrido en el estado de Maryland. Soy pelirroja, de ojos verdes, pero mi cualidad principal es que soy una gran admiradora de Luis Miguel desde el año 1996.

En aquel tiempo ya cursaba el segundo año de la escuela secundaria y el cuarto año en mis estudios de español, idioma que aunque me gustaba mucho no me había esforzado por practicar o mejorar en otro ámbito hasta ese momento. Pero eso fue hasta que cursé tercer año, puesto que en una clase pasaron cosas que me impactaron mucho (no relacionadas con Luis Miguel) y me impulsaron a esforzarme más, no sólo allí sino también en otros contextos. Por eso empecé a realizar actividades como leer libros y revistas, ver televisión y escuchar música, todo en español, y así cómo comenzó esta historia.

En aquel verano había cinco canciones que escuchaba mucho porque me abrían las puertas al amor a través de la música latina, éstas eran “Por Amarte”, de Enrique Iglesias, “La Cosa Más Bella”, de Eros Ramazzotti, “Hasta Ayer” y “Llegaste a Mí”, de Marc Anthony, y “Sueña” de ya saben quién. Desde que escuché por primera vez esa canción hubo algo que me atrajo hacia Micky, no sé si sería su voz o el mensaje que transmitía la letra, pero sentía que me gustaba mucho. Sin embargo, las otras canciones mencionadas también me fascinaban al igual que otros éxitos que escuchaba en la radio, así que al principio no le di mucha importancia.

Conforme seguía el verano de 1996 decidí comprarme los cassettes, de los cantantes arriba mencionados, para poder escuchar los temas que me gustaban. Allí fue cuando me enamoré perdidamente de la voz y las canciones de Micky, no sé cómo describirlo, simplemente puedo decir que al escuchar su voz e interpretación mi corazón se llenaba de amor y muy buenos sentimientos. Al fin de ese verano ya soñaba con poder verlo en concierto y expresar lo mucho que lo quería y admiraba.

Aunque anhelaba muchísimo asistir a un concierto de Micky y expresar mis sentimientos hacia él, sabía que era poco probable porque si bien mis padres no eran pobres tampoco eran muy ricos, por lo que sería difícil poder comprar boletos y, mucho menos, viajar a otros lugares para verlo. Por otro lado también tengo varias discapacidades físicas, las cuales habrían complicado cualquier viaje que emprendiésemos. Sin embargo seguí disfrutando de mi vida y, aunque era consciente de aquellas limitaciones, nunca dejé de soñar con verle en concierto algún día.

Avanzando en el tiempo, en el año 2014 o 2015 (no recuerdo a la perfección) conseguí un trabajo fijo que me permitió vivir sola en un departamento, y allí tuve la oportunidad de ver muchos de sus videos en Youtube. En uno de ellos descubrí a una chica argentina que fue sorprendida por su artista favorito, quien resultó ser nada más y nada menos que Micky, y fue un antes y un después en mi vida. A lo mejor esa chica (conocida solamente como Guadalupe de Ramos Mejía) nunca sabrá lo que hizo, pero la verdad es que logró despertar mis sentimientos nuevamente, ya que con el correr de los años fui interesándome en otras cosas y ya no pensaba tanto en Micky, aunque debo confesar que nunca me olvidé de él. Todo ese amor en mi corazón, los deseos de verle en concierto y expresarle mis sentimientos renacieron al momento de ver esas imágenes. En aquella plataforma descubrí canciones que nunca antes había escuchado, las cuales sólo afirmaron cuánto lo quiero y admiro. De esas canciones (no me atrevo a llamarlas nuevas porque muchas de ellas eran más antiguas que “Sueña”), una de las que más me impactó fue “Tú y Yo”, especialmente por su interpretación en vivo, ya que me identifico con sus improvisaciones porque cuando canto también las hago. Había otras canciones que se destacaban de igual manera, “La Incondicional”, por ejemplo, pero sería “Tú y Yo” la que daría inicio a la próxima etapa de esta historia.

Por el año 2016 estaba de nueva cuenta perdidamente enamorada de Micky y de sus canciones, las cuales cantaba mucho, a veces con mis propias letras, pues curiosamente siempre me ha gustado adaptarlas a mi vida o dedicarlas a otras cosas. Una de ellas era “Tú y Yo”, cuya versión alternativa se llamaba “Todos y Yo”, y se trataba de situaciones que pasaban en mi vida personal. Hice varias versiones de ella durante 2016 y 2017, pero la improvisación que usaba era la del Orfeo Superdomo de Córdoba, del día 27 de octubre de 2012, ya que era la que más me gustaba de todas las que había escuchado. El 12 de febrero de este año tuve un sueño que terminó con una escena en la cual la interpretaba, sin embargo no era una versión que yo solía cantar. Al despertar no entendí por qué había estado cantándola, pero en ese instante decidí no darle trascendencia, siendo que se trataba de un sueño y, probablemente, había sido un hecho aleatorio como me suele pasar. Unas horas después, visitando mi muro de Facebook, vi un anuncio para la gira “México por Siempre”, por lo que decidí mirar el calendario para ver si visitaría mi área y allí estaba, fechado para el 5 de junio en el MGM Theater en National Harbor, Maryland.

Casualmente, el mismo fin de semana de la venta de tickets me encontraba en National Harbor (aunque en otra parte del pueblo) para una convención de anime (dibujo animado oriental). El viernes 16, vestida como mi personaje y lista para disfrutar del evento, salí del cuarto de mi hotel rumbo al lugar. Sin embargo, cuando llegué, no me puse a buscar a mis amigos ni a disfrutar de las varias actividades sino a comprar los boletos para el concierto. Lo logré bastante rápido pero, a causa de mis discapacidades (y en especial por el hecho de que tengo la vista débil), tomé la decisión de llamar a Ticketmaster para ver si podía conseguir mejores asientos, puesto que en muchos sitios de EEUU hay asientos reservados para personas con discapacidades visuales o de movilidad. Ese proceso duró unos días pero al final conseguí tener mis boletos  muy cerca del escenario, más precisamente en la fila 4.

 

Cuando llegó el día estuve tan feliz que siento que esperar tanto tiempo ha valido la pena. El concierto estuvo excelente, me divertí muchísimo, y me llevé bonitos recuerdos. Aunque no pude tener contacto directo con Micky o recibir algún regalo (ni rosa ni pelota me tocó en esta ocasión), estoy segura  que en una próxima oportunidad podré lograrlo. Les cuento que como estaba muy cerca del escenario pude colarme entre la gente para llegar justo enfrente durante la primera parte del concierto, pero después de que interpretara la tan especial “Tú y Yo” regresé a mi asiento para tomar un descanso. Y hablando de esta canción, por fin pude dedicársela en vivo y en directo, no sé si me escuchó pero de todas maneras lo hice. Lamentablemente no pude regresar adelante ya que sólo estaba permitido para las personas de primera fila, pero igual lo disfruté al máximo. En fin, el concierto estuvo maravilloso y espero tener nuevas oportunidades de gozarlo en vivo porque la experiencia fue inigualable.

¡Gracias Luis Miguel por hacerme tan feliz!

Becky