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#ESPECIAL: APOLO 11. LA MISIÓN QUE INICIÓ LA CONQUISTA DEL ESPACIO

A 48 años de la llegada del hombre a la Luna, la crónica de la misión Apolo 11 continúa causando gran admiración.

lunes, 17 de julio de 2017, Sergio Noriega

La llegada del hombre a la Luna es uno de los acontecimientos que mayor expectación generó a nivel mundial. La idea de un ser humano saliendo de la atmósfera para aterrizar en el satélite causó gran fervor en la sociedad, además de representar un hito dentro de la industria aeroespacial.

“Houston, aquí base de la Tranquilidad. El Eagle ha alunizado”, fueron las palabras de la misión liderada por el comandante Neil A. Armstrong, el 20 de julio de 1969, la cual llevaba por nombre Apolo 11.

Cabe recordar que la nave tripulada por Armstrong, Edwin E. Aldrin Jr. y Michael Collins despegó el 16 de julio, después de haber sido impulsada por el cohete Saturno V desde la plataforma LC39A. Miles de personas atestiguaron el lanzamiento desde el Complejo de Cabo Kennedy, localizado en la ciudad de Florida, en punto de las 13:32 horas.

Aunque la versión oficial ha sido duramente cuestionada en las últimas décadas, la historia señala a Neil A. Armstrong como el primer hombre que pisó la Luna. El astronauta tuvo contacto directo con el satélite natural de la Tierra a las 2:56 hora internacional UTC, al sur del llamado Mar de la Tranquilidad.

Cabe mencionar que la transmisión mundial del evento se llevó a cabo desde las instalaciones del Observatorio Parkes, en Australia. Los planes iniciales eran ocupar la señal procedente de la estación de seguimiento de Goldstone, en California; sin embargo, la mala recepción obligó a emplear la señal de la estación Honeysuckle Creek, en Cramberra, durante los primeros minutos.

Cronología de un viaje lunar

El 13 de junio de 1969, a tres semanas de efectuarse el lanzamiento, inicia la carga del queroseno tipo RP-1 en el cohete Saturno V. Dos días después, tan solo ocho horas antes del despegue, los técnicos expertos bombean el oxígeno líquido e hidrógeno en los tanques de las tres etapas del transporte, con la finalidad de evitar pérdidas por evaporación.

El 16 de julio, los astronautas Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins son llevados a la nave para preparar el lanzamiento, mientras que las computadoras del Complejo 39 realizan la última verificación de los sistemas. Después de comprobar que todo se encuentra en orden, el director de vuelo, Gene Kranz, ordena el inicio de la secuencia de ignición.

En punto de las 10:32 horas de la mañana en Cabo Cañaveral, el cohete Saturno V abandona finalmente la plataforma de lanzamiento. Alrededor de 12 minutos después del despegue, el motor se apaga y los astronautas perciben la ausencia de gravedad. Finalmente, el Apolo 11 se encuentra en la órbita terrestre.

El protocolo indica que las naves deben permanecer por tres horas en la llamada órbita de aparcamiento, tiempo que se utiliza para la calibración de los equipos e instrumentos, así como para realizar lecturas sobre la navegación. Después de haber terminado sus tareas, los astronautas reciben la orden de dirigir la misión hacia la Luna.

Una vez completada la decimotercera órbita lunar y con las comunicaciones con Houston interrumpidas, Eagle comienza la separación de su compañero de viaje para ejecutar la maniobra de descenso.

A las 20:17 horas UTC, los astronautas reportan que el Eagle logró alunizar sobre el terreno lunar. La nave se posó a 38 metros de un cráter con 24 metros de diámetros y una profundad todavía mayor. Seis horas después, Armstrong y Aldrin estaban listos para cambiar la historia de la industria aeroespacial. Sin duda, “un pequeño paso para un hombre, un gran salto para humanidad”, tal como dicta la frase que se pronunció por primera ocasión a las 2:56 horas UTC a través del Centro Espacial de Houston.