#ESPECIAL: Día de San Valentín

¿Cuál es el origen de esta festividad?

amor Foto: Staff Sexenio

Cada 14 de febrero millones de personas en todo el mundo celebran el Día de San Valentín, una fecha especial en la que se resalta la importancia del amor y la amistad. Esta celebración tradicional de los países anglosajones se ha ido implantando en otros países a lo largo del siglo XX y continua vigente. El origen del día de San Valentín viene de una leyenda de la Antigua Roma que narra la celebración de una fiesta pagana durante tres días, 13, 14 y 15 de febrero. De acuerdo a historiadores, esta festividad se daba con el inicio de la primavera para agasajar la fertilidad, y no el amor y la amistad, como sucede actualmente.

El rey Evandro, representante de los arcadios en la mitología romana, fue el que impulsó esta conmemoración con el nombre de “Fiestas Lupercales”. Estas hacían honor a Lupercus, protector de los pastores y sus rebaños, y a la loba que amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma, según otra leyenda. Debido a que se trataba de una fiesta pagana, los jóvenes celebraban San Valentín desnudándose y azotando a mujeres con látigos hechos con piel de perro o cabra para mejorar su fertilidad.

El emperador romano Claudius Aurelius Marcus Gothicus o Claudio II prohibió que los jóvenes se casaran porque pensaba que esta decisión los hacía soldados menos eficientes.
En ese sentido, tres sacerdotes fueron martirizados un 14 de febrero por órdenes de Claudio II. El primero fue un médico y sacerdote que casaba en secreto a parejas jóvenes. El segundo fue el Obispo de Terni. Se le denominó así por la ciudad donde aún se conservan sus restos. Cada 14 de febrero se organiza un festival en su honor. El tercer sacerdote asesinado por órdenes de Claudio II fue un mártir de una provincia romana ubicaba en África.

Según la tradición del Día de San Valentín, el amor y la amistad es celebrado cada 14 de febrero por el primer sacerdote. Algunos aseguran que fue decapitado por orden de Claudio II y otros que fue ejecutado por no abandonar su religión. También se dice que antes de ser ejecutado, el sacerdote se enamoró de la hija del carcelero y le envió una carta en la que firmó como de tu Valentín.

San Valentín era un sacerdote que en el siglo III ejercía en Roma. Gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras. El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados. El emperador Claudio se enteró y como san Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, lo llamó al palacio. San Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer proselitismo del cristianismo. Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el gobernador de Roma lo persuadieron para cortarle la cabeza.

El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín. Luego, el oficial Asterius, encargado de encarcelarle, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Le retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y, en nombre del Señor, le devolvió la vista. Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. De todas formas, Valentín siguió preso y el emperador Claudio ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270.

El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente. En el año 496 D.C., el Día de San Valentín se oficializó por iniciativa del papa Gelasio I, quien estableció su conmemoración en el calendario litúrgico. Desde ese año hasta los siguientes 15 siglos, San Valentín fue celebrado.

En 1328, el escritor inglés Geoffrey Chaucer escribió un poema titulado Parlamento de los pájaros, en el que menciona, por primera vez, al Día de San Valentín como un día en el que se festeja a los enamorados. Entonces en Europa se comenzó a considerar este día como el día del amor. Incluso, el rey Carlos VI de Francia creó la Corte del Amor que consistía en una competencia entre los cortesanos para conseguir pareja.

En 1969, el papa Pablo IV eliminó del calendario litúrgico la fecha del amor y la amistad. Pese a ello, muchas localidades continuaron celebrando el 14 de febrero. A partir del siglo XV se comenzó a hacer costumbre escribir poemas conocidos como Valentinas entre los enamorados. Fue durante el siglo XX que San Valentín se convirtió en un gran negocio, cuando la revolución industrial permitió la producción en cadena de tarjetas de felicitación, uno de los regalos más frecuentes del día de San Valentín. Así inicio la tradición de intercambiarse postales con mensajes amorosos en el Día de los Enamorados. Poco después, a la costumbre de las postales se sumaría la de obsequiar a la pareja con otros regalos como rosas, bombones y joyas.

El comercio y la publicidad tomaron la figura de San Valentín, alentaron su patronazgo sobre los que estaban tocados por las flechas de cupido o los que pretendían estarlo y lo aprovecharon para convertir el 14 de febrero en una fecha señalada en la que aumentar sus ventas. Fiesta del amor o fiesta comercial, lo cierto es que hoy en día el 14 de febrero es una fecha señalada en el calendario de millones de parejas de todo el mundo. Un día para compartir regalos para cuidar especialmente del amado y, en definitiva, un día para celebrar el amor.

ÚLTIMA HORA