#ESPECIAL: Elvis Presley, sus 85 años

"El blanco que era capaz de cantar como un negro".

elvis presley Foto: Staff Sexenio

Elvis Aaron Presley nació después del mediodía del 8 de enero de 1935, en el seno de una familia pobre de Mississippi.

El pequeño Elvis acudía regularmente a la iglesia con su madre, lugar en el que tuvo su primer contacto con la música. Resbalaba de las piernas de la señora Gladys Presley para estar de pie, y escuchar y cantar junto con el coro. Fue ahí donde aprendió todo lo que sabía sobre canto; lo demás vino de forma natural.

A los ocho años, en un concurso para pequeños cantantes locales, Elvis cantó por primera vez en público. Fue Old Shep la canción que interpretó solo y parado sobre una silla; sin micrófono ni acompañante; y gracias a la cual regresó a casa con el segundo premio: cinco dólares.

Para su cumpleaños número 13, Elvis recibiría una guitarra en lugar de la bicicleta que había pedido. De oído, aprendía las canciones que escuchaba por la radio, desde música religiosa y country, hasta blues y baladas.

Al entrar a la Hume High School comenzó a definir su estilo; se dejó crecer el pelo y las patillas, mientras combinaba chaquetas y pantalones. Por supuesto, continuaba cantando y aprovechaba los conciertos del colegio para presentarse, pues aunque consiguió graduarse, lo cierto es que nunca fue muy brillante en alguna de las materias escolares, 

Obtuvo empleo como chofer de la Crown Electric en Memphis, cerca de una pequeña compañía discográfica de Sun Records perteneciente a Sam Phillips, un ex D.J. y técnico de sonido que ofrecía la posibilidad de grabar dos canciones por cuatro dólares.

Elvis pasaba frecuentemente por el estudio, hasta que un día decidió entrar con su guitarra y grabar un par de canciones para su madre. La manera en que hizo sonar My happiness y That’s when your heartaches begin impresionó a Phillips, quien estaba buscando a “un blanco que fuera capaz de cantar como un negro”.

Elvis, la estrella

Presley podía cantar cualquier cosa, por lo que resultaba complicado encontrar algo adecuado para él. Necesitaba ordenar sus ideas musicales y Phillips lo ayudó presentándole al guitarrista Scotty Moore y a Bill Black, uno de los mejores bajistas de Tennessee.

Seguía ensayando covers y buscando un estilo, hasta que decidió improvisar una canción escrita por Arthur Crudup, que después se volvería el primer sencillo de Elvis Presley & The Blue Moon Boys -como se hicieron llamar-: That’s all right, considerada la primera canción de rock and roll de la historia y que alcanzaría la posición número 112 en el listado de Las 500 mejores canciones de todos los tiempos de Rolling Stone.


La banda de Elvis creció. A la batería llegó D. J. Fontana y, aunque el cuarteto participaba en programas radiofónicos de country, Elvis Presley no vestía como cowboy, sino que utilizaba pantalones de colores, largas chaquetas con el cuello levantado y el pelo peinado hacia atrás.

Ya se desataba la ‘presleymanía’; chicas histéricas se le aventaban, haciendo ver las sedes de sus espectáculos muy insignificantes para el Rey del Rock, como ya lo habían bautizado los medios locales. La pequeña disquera también le quedó chica a la fama de Presley, por lo que la compañía de Sam Phillips cedió al artista a RCA.

El pianista Floyd Cramer y el guitarrista Chet Atkins se unieron a la banda y juntos grabaron I got a womanHeartbreak hotel, I’m counting on you y I was the one. Luego de estos singles, la fama de Presley creció rápidamente, pues incluso las revistas más importantes de América lo nombraban el Nuevo talento del año.

Su primera aparición en televisión se dio en el Stage Show el 28 de enero de 1956; de hecho, este espectáculo tuvo a Presley como invitado en seis ocasiones, pues sus espectadores saturaron las líneas pidiendo a la nueva estrella, quien los había impresionado por su forma de cantar, bailar y moverse. Llamó la atención del público incluso sin tener algún álbum comercializado, pues el primero de ellos salió tres meses después.

 

Su disco homónimo vendió 360 mil copias, en cuya portada aparece el nuevo ícono de la música blandiendo una guitarra y haciendo una mueca, enmarcando una imagen ‘ruda’ que le atrajo una propuesta cinematográfica: firmó con la 20th Century Fox y en noviembre de ese mismo año, rodó su primera película: Love me tender. 

Abarrotaba los programas televisivos, aunque algunos como la CBS lo enfocaban sólo de la cintura para arriba, para no mostrar sus ‘obscenos’ movimientos de pelvis que le habían hecho ganarse el mote de Elvis the Pelvis. Un año después de su primer filme salió Loving you; en 1958 llegó Hailhouse rock y un poco más tarde King Creole.

Tuvo que pausar su trabajo por la enfermedad y muerte de su madre, además de cumplir su servicio militar. Sin embargo, se seguían publicando discos que había grabado antes de partir; su regreso “fue el más festejado desde los tiempos del general McArthur”, pues lo hizo a lo grande al lado de Frank Sinatra, para grabar un show televisivo que le redituó en 125 mil dólares por sólo seis minutos, tiempo que tardó en grabar dos canciones.

Cuando gozaba de fama y riqueza, estaba en la cima, grababa discos y películas, sufrió la embestida de la popularidad de The Beatles; sus canciones parecían aburridas al lado del sonido del llamado Cuarteto de Liverpool.

Del cielo al suelo

Tuvo que programarse el relanzamiento del ídolo en Viva Las Vegas, acompañado de una nueva estrella de cine: Ann-Margret, quien parecía ser la sensual y provocativa pareja perfecta de Presley. Aunque la dupla funcionó durante un tiempo, no evitó el declive de su carrera.

Uno de los últimos destellos de popularidad se dio cuando nació Lisa Marie, la pequeña que procreó con Priscilla Beaulieu. Aunque las líneas del hospital donde dio a luz se abarrotaron por el acontecimiento, sus películas se volvieron grandes fracasos comerciales y Presley paseaba sin ser reconocido, cuando años atrás necesitaba guaruras para ser protegido por sus fans. 

Pero El Rey se negaba a abdicar. Regresó a los estudios, reemprendió las giras, volvió a grabar películas y tuvo una especie de resurrección. No obstante, cuando su matrimonio se acabó, una aguda crisis personal lo volvió a hundir: se deprimió, subió de peso y abusó de medicamentos para controlar la serie de problemas que lo afligían y que incluso, lo llevaron a ser internado en varias ocasiones en un lapso de pocos meses.

El 16 de agosto de 1977 el cuerpo de Presley fue encontrado en el suelo de su baño sin vida, cuando la ya apagada estrella del rock tenía apenas 41 años. Elvis había abandonado los escenarios para siempre, aunque su nombre se inmortalizaba en la historia de la música.

Irónicamente, tras su muerte, su popularidad regresó. Las películas que se hicieron en su honor tuvieron gran éxito; sus discos se siguen vendiendo y miles de personas pagan por visitar Graceland, la que fuera la residencia del Rey desde los 22 años.

Hoy la ‘presleymanía’ no tiene caducidad y el fenómeno que desató Elvis es incomparable; su talento sentó precedentes, hizo bailar a millones de personas alrededor del mundo, rompió corazones, deleitó pupilas y le dio vida a un genuino Rock and Roll.

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