#ESPECIAL: Luces y sombras del Papa Juan Pablo II Foto: Especial / Juan Pablo II

Este viernes se cumple un aniversario más del natalicio del religioso Karol Józef Wojtyla, quien pasó a la historia bajo el nombre de Juan Pablo II, el Papa número 264 de la Iglesia Católico, y por ende, soberano de la Ciudad del Vaticano.

El pontificado de Juan Pablo II, 27 años, es el segundo más largo de la historia solo por detrás del de Papa Pío IX, 31 años, aunque algunos historiadores afirman que el gobierno de Wojtyla es el tercero más largo, ya que toman en cuenta a San Pedro, el primer Papa, quien se cree rigió entre 34 y 37 años.

Desde que fue ungido como Papa, el 16 de octubre de 1978, Karol Józef Wojtyla se encargó de apaciguar el entorno del Vaticano, gravemente afectado por la muerte de su predecesor, Juan Pablo I, tan solo 33 días después de haber sido elegido Papa.

Precisamente, es por su predecesor que el cardenal polaco eligió el nombre de Juan Pablo para su pontificado, como una muestra de homenaje a Albino Luciani, nombre real del pontífice, quien es el último líder católico elegido con nacimiento en Italia.

No hay luz sin sombra, ni en el papado

Karol Wojtyla falleció el 2 de abril de 2005 a los 84 años de edad, y la noticia de su muerte se esparció rápidamente en todo el mundo por la pérdida de uno de los líderes más carismáticos e influyentes que tenía la humanidad.

El funeral del Papa Juan Pablo II dio muestra de ello, con representaciones de casi todos los países del mundo, y se calcula que en las inmediaciones de la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, había unas 300 mil personas para despedir el Papa.

Y es que uno de los grandes logros de Wojtyla fue el haber visitado casi todo el mundo, unos 129 países durante su pontificado, además de que dominaba idiomas como el italiano, francés, alemán, inglés, español, portugués, ruso, latín, y su natal polaco.

Su compasión y su dedicación a la fe católica se reflejó cuando el ciudadano turco Mehmet Ali Agca atentó contra su vida el 13 de mayo de 1981, mientras saludaba a los fieles en la Plaza de San Pedro. El señalado terrorista fue perdonado públicamente por el pontífice en persona.

De igual forma, se considera un líder decisivo para terminar con el comunismo en el mundo, comenzado por su propia Polonia, al tiempo que mejoró las relaciones con otras religiones como el judaísmo, el islam, la Iglesia ortodoxa oriental y la Comunión anglicana.

En el caso de México, el Papa Juan Pablo II pisó cinco veces el país, en cuya segunda visita beatificó a Juan Diego, y en la quinta visita, lo canonizó, en una muestra de su creencia en la interculturalidad de la religión católica.

Sin embargo, Karol Wojtyla también fue duramente criticado por algunas de sus acciones y amistades. En México, se le recuerda por su cercanía con el fundador de los Legionarios de Cristo, el sacerdote mexicano Marcial Maciel. Maciel, fallecido en 2008, está acusado de cometer abusos contra niños desde la década de los cincuenta, señalamiento que, por años, Wojtyla prefirió silenciar.

En su visita a Chile, Juan Pablo II fue cobijado por el entonces dictador Augusto Pinochet, a pesar de los recelos del líder católico. El líder polaco no estaba de acuerdo con el régimen de Pinochet, y aunque buscó no salir en público con el chileno, el dictador se las arregló para que esto pasara. Wojtyla sabía lo que significaba una imagen a lado de Pinochet.

A pesar de ser muy liberal en algunos temas de la Iglesia, Juan Pablo II defendía que el papel de la mujer en la Iglesia era, como María, “estar de rodillas y en silencio a los pies de la cruz”. Hay quienes piensan que el Papa pudo haber hecho más por las mujeres para la Iglesia, lo cual habría supuesto un adelanto a su época.

Por todas estas razones, muchos cristianos señalan que el proceso de beatificación y canonización de Juan Pablo II fue muy apresurado, y es que fue el más rápido en la historia moderna de la Iglesia.