#ESPECIAL: A 18 años del atentado contras las Torres Gemelas

Cuatro aviones fueron secuestrados por un grupo de terroristas suicidas del grupo yihadista de Al Qaeda.

torres gemelas Foto: Staff Sexenio

Uno de los episodios más tristes en la historia de EUA fue el ataque terrorista suicida a las Torres Gemelas la mañana del 11 de septiembre de 2001, el World Trade Center de Nueva York fue perpetrado por la organización terrorista al-Qaeda causando más de 3 mil muertos y unos 6 mil heridos.

El World Trade Center era un complejo ubicado en la isla de Manhattan de Nueva York, Estados Unidos, donde se situaban las Torres Gemelas dos grandes edificaciones diseñadas por el arquitecto estadounidense de origen japonés Minoru Yamasaki.

Era considerado como uno de los grandes símbolos del capitalismo financiero internacional, allí se encontraban las oficinas de arquetipos del capitalismo occidental, como los bancos Bank of America, Fuji Bank, Credit SuisseFirst Boston y Deutsche Bank; las financieras Lehman Brothers, Morgan Stanley Dean Witter, Oppenheimer Fund y Cantor Fitzgerald; las aseguradoras Kemper Insurance y Marsh & McLennan; la transnacional de computación Sun Microsystems; las empresas de comunicaciones AT&T y Verizon; el estudio de abogados Thacher, Proffitt & Wood; la firma de arquitectos Mancini Duffy y las cadenas de televisión CNN, CBS y NBC

Había una veintena de empresas chinas o dedicadas al comercio con China y compañías consultoras, de relaciones públicas, inmobiliarias y agencias de turismo. Allí estaba la Oficina de la Embajada del Real Gobierno de Tailandia, la compañía israelí de transportes marítimos Zim, la empresa de televisión por cable Showtime Pictures y, por supuesto, el famoso restaurante circular Windows of the World.

Aunque existen varias versiones sobre lo que en realidad ocurrió esa mañana, la versión oficial dice que cuatro aviones fueron secuestrados por un grupo de terroristas suicidas del grupo yihadista de Al Qaeda. El primer avión se estrelló contra la parte superior de la torre norte de las Torres Gemelas del World Trade Center a las 8:46, formando una gran bola de fuego.

Al inicio, los espectadores y testigos de la terrible escena, pensaron que tal vez habría podido ser un accidente. Pero cuando el segundo avión se estrelló contra la parte media de la torre sur, supieron que algo más estaba pasando. Un gran incendio acabó derrumbando primero la torre sur, y posteriormente la norte. En los videos grabados por las personas que se encontraban en el lugar al momento de los hechos, se puede percibir a toda la gente corriendo, empolvada, llorando aterrada y sin saber qué hacer. Era un caos, incluso pensaron que había llegado el fin del mundo o una tercera guerra mundial.

El segundo impactó contra la otra torre sur a las 9:03h. El tercer avión a las 9:37h se estrelló contra el Pentágono y el último cayó a las afueras de Pensilvania a las 10:03h. después de que los pasajeros quisieran recuperar su control, sin éxito, al saber que los demás aviones se habían estrellado. Sólo cuatro minutos antes 09:59 se había desplomado la torre sur que había recibido el segundo impacto.

A las 9:48h la Casa Blanca y el Congreso fueron evacuados por razones de seguridad y a las 10:28h se derrumbó la torre norte, la que había recibido el primer choque.

El 11 de septiembre, las Torres Gemelas del World Trade Center se mantuvieron erguidas durante casi una hora después de que los dos aviones de línea secuestrados se incrustaran en las mismas, vomitando sobre varios pisos miles de galones de combustible de aviación encendido. Las 244 columnas de acero de las torres de 109 pisos, los edificios más altos de Nueva York, permanecieron incólumes mientras el humo traspasaba las paredes destrozadas y un infierno bramaba en su interior. En la mayoría de los pisos, las columnas de acero todavía conformaban el exterior de las torres. A las 9:50 horas la torre sur, de 415 metros (1.362 pies) de altura, colapsaba en una trágica exhibición de terror. Alrededor de una hora más tarde caía la torre norte, con 417 metros (1.368 pies) de altura.

El desplome de las torres gemelas sigue siendo un tema de discusión tanto para expertos, como para la población en general, pues se supone, la infraestructura de las Torres estaba diseñada precisamente para soportar el impacto de aviones, terremotos muy fuertes, entre otras catástrofes grandes. Sin embargo las torres no pudieron soportar las altas temperaturas y el tiempo tan prolongado lo que ocasionó que los metales de la estructura se derritieran y causaran el desplome. Aunque ciertamente, existen teorías de que más bien, se colocaron explosivos en la base de las Torres y en el edificio WTC7. Hay quienes incluso señalan que fue obra del gobierno que hizo un auto ataque.

Numerosos ingenieros, incluyendo expertos en construcciones de la NFPA, consideran que el correcto diseño de las torres podría haber resistido el choque de una única aeronave de gran tamaño en cada una de ellas. Sin embargo, una vez encendidos los 91.000 litros (24.000 galones) de combustible de aviación de cada Boeing 767, el colapso de las torres era sólo cuestión de tiempo.

El calor generado por el incendio del combustible de las aeronaves, que se estima alcanzó temperaturas de 1.093ºC (2.000ºF), se encuentra muy por encima de las temperaturas que logran reducir la resistencia estructural de las vigas de acero, utilizadas para sustentar los pisos de placas de concreto.

Mientras las torres ardían y la gente de los pisos inferiores al lugar del choque intentaban huir del rascacielos, bomberos y policías se apresuraban por rescatar el mayor número de personas, pero los pisos superiores, donde era imposible llegar y de donde era imposible salir, la desesperación y el terror hicieron que mucha gente saltara por las ventanas para poner punto final a la pesadilla.

La caída de las torres generó una enorme polvareda y dañó los edificios que había alrededor, los pisos se desplomaban uno tras otro en cuestión de segundos formando una enorme nube de humo irrespirable. Todo el perímetro de alrededor quedó inmerso en una nube gris tóxica. A las 17:20h caía otro edificio situado en el World Trade Center, dañado por los escombros de las Torres Gemelas y los incendios.

El 11 de septiembre también conocido como el martes negro, marcó un trágico escenario no sólo para los Estados Unidos, sino para otras naciones. Era claro que el tema del terrorismo había recobrado enorme importancia en la agenda del derecho internacional y, sobre todo, se convirtió en uno de los enemigos principales de Estados Unidos, pues el pueblo americano quería justicia. Tal como el entonces presidente en 2001, George W. Bush lo expresó en uno de sus discursos:

Esta noche somos un país despertado por el miedo y llamados a defender la libertad. Nuestro dolor se ha transformado en ira y de la ira a la resolución. Ya sea que traigamos a nuestros enemigos a la justicia o llevemos la justicia a nuestros enemigos, pero la justicia se hará”

Todo indicaba que Osama Bin Laden era el jefe de al-Qaeda y al que se atribuía la máxima responsabilidad de los atentados. Según investigaciones posteriores se pudieron reconocer algunos de los suicidas en grabaciones del grupo terrorista. Estados Unidos inició una búsqueda y captura de Bin Laden y Bush comenzó la llamada Global War on Terrorism, una guerra global para combatir el terrorismo islámico.

Se sabe que el encargado de coordinar la logística de todo el atentado recayó en el egipcio Mohammed Atta, quien fue quien condujo el primer avión que se estrelló contra la Torre Sur. Todas las investigaciones hechas sobre él hasta el momento coinciden en que era un hombre introvertido, altamente inteligente y capaz, era ingeniero y tenía un posgrado en urbanismo obtenido en Hamburgo, además de ser religioso y comprometido.

De acuerdo con fuentes de Al Qaeda que han hablado sobre el tema, al momento de desembarcar en Alemania en 1992, Atta ya era una "célula durmiente" del movimiento terrorista.

Ya estando en EE.UU. se hizo pasar por un joven árabe que necesitaba aprender a manejar un avión, porque en su país de origen lo esperaba un trabajo de piloto, asi logró entrar a numerosas academias de vuelo, en donde aprendió lo necesario para pilotear la nave hasta chocar con la torre.

Según informes de inteligencia, Mohammed le presentó el plan de los ataques a Bin Laden en 1996, justo cuando ambos regresaron a Afganistán luego de haber estado viviendo por unos años en Sudán. Fue alrededor de 1998 o 1999 que el líder de Al-Qaeda dio el visto bueno, y la preparación se puso en marcha. El saudita estuvo a cargo de seleccionar el "personal" para la operación ya que se necesitaba gente que hablara inglés, y que fuera capaz de desenvolverse en sociedades occidentales sin levantar sospecha, además de aportar apoyo financiero.

Cabe mencionar que la oficina de medicina forense de Nueva York trabajo durante 17 años para identificar a las mil 100 víctimas restantes. Utilizo los avances en las técnicas de extracción de ADN en los últimos 5 años, con lo cual ha realizado cinco identificaciones más.

En el 2018 el jefe médico forense de la ciudad de Nueva York anuncio la existencia de un avance científico de la extracción de material genérico.

Esta técnica coloca fragmentos de hueso en una cámara que contiene nitrógeno líquido para que sean más frágiles y puedan pulverizarse. Cuanto más se pulveriza el hueso, más probabilidades de que se extraiga el ADN.

Se dice que el polvo, el humo, y los productos químicos y tóxicos que emanaron de los escombros aquel día afectaron no solo a los bomberos, sino también a policías, obreros de la construcción y otros trabajadores de emergencia que actuaron tras los ataques. Muchos han sufrido, como consecuencia, problemas respiratorios, trastornos digestivos, cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer. Es lo que se conoce como 'la enfermedad (en realidad, enfermedades) del World Trade Center'.

Así con el objetivo de prestar asistencia a todos aquellos que sufren problemas de salud a raíz de los ataques en el Bajo Manhattan, en 2011 se creó el World Trade Center Health Program (Programa de Salud del World Trade Center). En 2018 había ya cerca de 90.000 inscritos, con una larga lista de diagnósticos que incluye cáncer, enfermedades digestivas y trastornos mentales.

En torno al 10% de los inscritos padece algún tipo de cáncer cuyo desarrollo se ha relacionado con los ataques terroristas. Estos casos han ido aumentando con el paso de los años, al tratarse de una enfermedad que tarda más tiempo en manifestarse. La pregunta que divide a los especialistas, y que ha creado fuertes debates entre afectados y autoridades, es si estos cánceres son consecuencia directa de la exposición a elementos cancerígenos a raíz de los atentados, o si se habrían desarrollado igualmente si los afectados no hubiesen estado presentes.

El 10 de septiembre de 2012, la víspera de un nuevo aniversario de la tragedia, las autoridades federales anunciaron que el cáncer sería considerado oficialmente una de las enfermedades relacionadas con el 11-S, por lo que las personas que trabajaron en la Zona Cero y contrajeron o desarrollen hasta unas 50 variedades de la enfermedad recibirían fondos oficiales para la cobertura médica.

La consecuencia más notoria y visible de los atentados del 11 de septiembre fueron las invasiones de EE.UU. a Afganistán e Irak. Emprendidas bajo el mandato de la "guerra contra el terrorismo", pueden ser consideradas, junto con los mismos atentados, como el puntapié inicial de un reordenamiento geopolítico fundamentalmente distinto al que había gobernado al mundo durante la Guerra Fría.

Los atentados del 11 de septiembre marcaron un antes y un después en la historia de Estados Unidos y en el mundo global. Desde entonces varios países de Europa están en alerta terrorista y en el punto de mira del terrorismo, de momento ya se han perpetrado atentados en Madrid (2004), Londres (2005), París (2015) y Bruselas (2016).

A casi 20 años después de los devastadores ataques perpetrados en Nueva York, Washington y Pensilvania, Khalid Sheikh Mohammad, el supuesto "arquitecto" de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos, y otros cuatro detenidos serán juzgados por un tribunal militar en la base de Guantánamo a partir del 11 de enero de 2021. Los 5 sujetos podrían enfrentarse a la pena de muerte si son declarados culpables. Todos están acusados de crímenes de guerra que incluyen terrorismo y el asesinato de casi 3.000 personas. Khalid Sheikh Mohammad fue capturado por primera vez en Pakistán en el 2003.

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