#ESPECIAL: El día en que el Guernica llegó a España

Considerado uno de los cuadros más importantes del siglo XX, El Guernica retrata un mensaje político mezclado con surrealismo, cubismo y expresionismo.

guernica Foto: Staff Sexenio

El 10 de septiembre de 1981, El Guernica, pintura de Pablo Picasso llegó a España. El mural estaba en el Museo de Arte Moderno de Nueva York como custodia, debido al ascenso del fascismo, nazismo y el estallido de la Segunda Guerra Mundial que condenaban las vanguardias artísticas. Actualmente, esta obra se exhibe en el Museo de Arte Reina Sofía de Madrid.

Considerado uno de los cuadros más importantes del siglo XX, El Guernica retrata un mensaje político mezclado con surrealismocubismo y expresionismo.

Fue realizado como protesta contra los bombardeos alemanes a la ciudad de Villa Vasca de Guernica en 1937, durante la Guerra Civil Española, y como la ciudad no tenía importancia militar ni estratégica, provocó indignación en la población, debido al sacrificio de inocentes.

El Guernica no sólo significó para Pablo Picasso una de las obras más importantes de su carrera, sino que se trató de “un grito de denuncia de la guerra y de los ataques de los enemigos(...)expreso claramente mi repulsión hacia la casta militar, que ha sumido a España en un océano de dolor y muerte”.

La pintura es prácticamente monocromática, a fin de darle un sentido más trágico, y muestra nueve personajes: cuatro mujeres, un caballo, un toro, un ave, una lámpara y un hombre.

Con las mujeresPicasso retrata el sufrimiento y el dolor. De lado derecho, una fémina iluminando con un quinqué, la cual podría tratarse de la humanidad expectante e impotente. 

   

Abajo aparece otra arrodillada o tal vez arrastrando la pierna, y se asocia al pueblo huyendo o incluso a la República, herida por el movimiento bélico.

En la orilla, una más es consumida por el incendio de un edificio, que seguramente fue provocado por el bombardeo, por lo que la mujer aparece mirando hacia donde están los aviadores, pidiéndoles a gritos que cesen el ataque.

A la izquierda, una fémina con su hijo muerto en brazos clama al cielo, en clara alusión al horror de la guerra. Podría ser también una influencia de la película ‘El acorazado Potemkin’, de Sergei Einsenstein, donde tras una secuencia de disparos hacia la muchedumbre, aparece una escena de una mujer cargando a un niño ya sin vida.

   

El ave, algunos la interpretan como un pollo, ya que el tiroteo ocurrió en día de mercado y los animales se dispersaron aterrorizados. Otros afirman que se trata de una paloma, ícono universal de la paz, aunque con el ala caída y el pico abierto, en señal de la destrucción.

La figura del toro es la única que parece no sufrir, se nota impasible y está mirando al público. Hay quienes aseguran que representa la brutalidad y oscuridad del fascismo o bien, que podría tratarse de Francisco Franco, el dictador español que condujo al Golpe de Estado que derivaría en la guerra.

Otras versiones indican que se trata de Pablo Picasso, pues el artista hizo de este animal un personaje recurrente en sus obras, incluso como un símbolo de su vida.

Con rayos tan poderosos como un sol, la lámpara ilumina el sacrificio de inocentes; la forma parece un ojo, con un foco como pupila, el cual está observando la catástrofe.

Herido con una lanza, el caballo acentúa el sufrimiento con un cuchillo que tiene por lengua. Ubicado al centro casi como protagonista del cuadro, se trata de la figura más expresiva, por lo que podría considerarse que es el pueblo español y los efectos de destrucción y muerte a los que fue sometido.

Una sola figura masculina aparece en el suelo, con un brazo amputado todavía empuñando una espada rota, con lo que Picasso quiso decir que se trata de un soldado.

Las rayas en la mano simbolizan la flagelación; y los brazos abiertos en forma de cruz, la crucifixión; lo que da un mensaje sobre el sufrimiento y el sacrificio del hombre. Aunque parece decapitado, los ojos lucen aún con vida, pero sin duda ha caído en combate, y sostiene una pequeña flor que podría significar la esperanza.

Aunque luego de tantas interpretaciones al GuernicaPablo Picasso, cansado de ser constantemente cuestionado sobre el sentido de sus personajes, declaró:

“Para mi, el toro es un toro, el caballo es un caballo, hay un pájaro, hay animales destrozados, eso es todo. Que el público interprete y vea lo que quiera ver”.

 

¿Y quién fue Pablo Picasso?
Sencillo y generoso, un talento que vivía enamorado de las mujeres hermosas y los toros, así era Pablo Picasso.

Nacido en MálagaEspaña el 25 de octubre de 1881, primogénito del matrimonio entre el pintor José Ruiz Blasco y María Picasso López; vivió sus primeros años con dificultades económicas, pero en una estrecha relación con su padre, de quien heredaría el gusto por el arte.

En la escuela era bastante perezoso y distraído, aunque con una gran facilidad para el dibujo, hasta que fue admitido en la Escuela de Arte en Barcelona y a los 15 años instala su primer taller.

Tiempo después expone su trabajo en París y vende sus obras, se convierte en un artista profesional que evolucionó incluso en su firma, la cual, empezó a plasmar sólo con el apellido de su madre.

Regresa a la capital francesa donde decide instalarse y comienza ahí su ‘periodo azul’, llamado así porque en la mayoría de sus obras usó este color.

Durante este lapo, las pinturas de Picasso se tornan desesperadas y trágicas, ya que se encontraba muy triste y melancólico por el suicidio de su amigo, Carlos Casagemas.

Los cuadros además muestran la compasión que sentía el artista por las personas pobres, y el color azul le parecía adecuado para expresar sus sentimientos de pena y dolor, distorsionando la figura humana para representar el decaimiento físico y moral de los personajes.

Luego de 3 años, Picasso pintó y dibujó sin cesar, pero comenzó con las líneas maestras del cubismo, un nuevo estilo deforme que rompía todos los cánones pero al mismo tiempo, ganaba nuevos adeptos.

Al termino de la Primera Guerra Mundial abandona el cubismo y se enfocó en la escultura, mientras conocía a la bailarina Olga Clochiova, con quien se casa.

Picasso mantuvo un romance con Teresa Walter, la madre de su primera hija, Maya; situación que le valió un escandaloso juicio por parte de su esposa para conseguir el divorcio. Pese a ello, el pintor sucumbe nuevamente al amor, esta vez en brazos de Dora Maar.

Al estallar la Guerra CivilPicasso apoya con firmeza al bando republicano y acepta simbólicamente la dirección del Museo del Prado, mientras pinta el Guernica.

Años después, se entusiasma por la litografía y por la hermosa pintora Françoise Guillot, con quien tendría dos hijos: Claude y Paloma. Inició también una etapa en la que trabaja en sus magníficas cerámicas.

A la edad de 73 años, Picasso se fascina por una misteriosa adolescente de delicado perfil y largo pelo rubio llamada Sylvette David, que acepta posar para él a cambio de uno de los retratos. El trato se cumple y como resultado se producen algunas de las obras más conocidas del pintor, como el famoso perfil de Sylvette en la butaca verde.

Conoció a Jacqueline Roque, una joven de extraordinaria belleza a la que tomó como esposa, un año antes de pintar La caída de Ícaro, el gigantesco mural para la Unesco. Estar con ella le dio la estabilidad que hizo posible el asombroso despliegue de su obra durante la vejez.

Pablo Picasso murió el 8 de abril de 1973 a los 91 años, en plena actividad creadora. Dejando tras de sí, la mayor y más rica obra artística, tanto en variedad, como en estilo; evidenciando el asombroso talento del español.

 

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