#ESPECIAL: La Sirenita de Copenhague, un emblema de 106 años

Con más de 100 años de edad, La Sirenita mira melancólica al mar desde su roca, sin envejecer.

sirenita Foto: Staff Sexenio

Uno de los emblemas más famosos de Copenhague, Dinamarca, es La Sirenita, estatua de bronce situada en la salida al mar, se trató de un encargo del empresario Carl Jacobsen, hijo del fundador Carlsberg en el año de 1090, mismo que la donó a la ciudad después de que fuera instalada e inaugurada el 23 de agosto de 1913, desde entonces es considerado un icono de la ciudad báltica.

Dinamarca quiso homenajear a uno de sus escritores más celebres: Hans Christian Andersen, famoso autor de cuentos infantiles como la reina de las nieves, el patito feo, el soldadito de plomo, pulgarcita, y para ello eligieron a La Sirenita, otro cuento célebre del autor, aunque como sabemos, la protagonista se enamora del príncipe Eric y sueña con tener piernas. Sin embargo, difiere bastante del personaje que nos presentó Disney hace 28 años, pues el estudio de cine suavizó muchos aspectos de la historia y omitió otros, como el suicidio de la protagonista al perder a su amado.

Con esta estatua, además, Jacobsen quiso rendir tributo a la bailarina danesa Ellen Price, gran estrella del Ballet Real Danés que recreó el ballet “L a sirenita” de Hans Beck inspirado en la obra de Anderson. Siendo el cervecero un admirador incondicional de la diva. No obstante, el artista que creó la escultura, el islandés Edvard Eriksen, tuvo obstáculos debido a que Ellen Price se negó a posar desnuda para él, así que el cuerpo corresponde a la esposa de Edvard Eriksen, solo la cabeza y el rostro son los de la bailarina.

La estatua hecha de bronce fundido es mucho más pequeño del que podemos imaginar, mide 125 centímetros de alto y pesa 175 kg. Permanece en el paseo costero de Langelinie, sobre las rocas que adentran al mar báltico, en la bahía del puerto de Copenhague y cerca del Palacio Real de Amalienborg. Y es que al parecer, en dicha ciudad, un humilde pescador sucumbió a los sensuales cantos de una sirena mientras faenaba en su barco. Ésta acabó renunciando a su aspecto y a su inmoralidad para poder estar con su amado.

La Sirenita se convirtió en uno de los símbolos nacionales daneses y en una de las obras más icónicas de la capital, junto con el Teatro Real fundado en 1748, y el Palacio Amalienbporg 1750-1768. 

El emblema viajó a China el 26 de marzo de 2010, hasta Shanghái, para presidir el pabellón de Dinamarca en la Exposición Universal celebrada en dicha ciudad, durante seis meses, fue la primera y última salida del país de la escultura. La Sirenita volvió a su hogar el 20 de noviembre del mismo año.

Se han realizado varias reproducciones y réplicas de la famosa figura como un homenaje, la más reciente se encuentra en España, otra en el parque Europa de Torrejón de Ardoz (Madrid) inaugurado en 2010, y una réplica ubicada en un lago emulando la ubicación en el mar de la original.

El 3 de junio de 2012 se inauguró Elsinor (Dinamarca) una estatua masculino llamado Han similar a La Sirenita, para hacerle compañía. Obra de los escultores Ingar Dragset y Michael Elmgreen y que se asienta al igual que ésta, sobre una piedra que mirando al mar. Sin embargo, el alter ego de La Sirenita presenta algunas diferencias, como el material con el que se realizó (acero inoxidable en vez de bronce fundido) o la peculiaridad de pestañear.

Considerada como un Monumento Nacional, ha sufrido numerosos actos vandálicos, fue decapitada dos veces, por lo que la cabeza actual es una reproducción de la original, la han pintado otras dos, hecha caer al agua con explosivos al fondo del mar, le han cortado un brazo y se le soldó una mano con un juguete erótico. Finalmente siempre se ha restaurado a su estado original.

La Sirenita de Copenhague tiene 106 años de edad. La escultura data del año 1913 y desde entonces mira melancólica al mar desde su roca, sin envejecer.

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