#ESPECIAL: El día que asesinaron a Venustiano Carranza en Puebla

Un día como hoy, pero de 1920, unas de las figuras con mayor peso de la etapa revolucionaria fue asesinado en Tlaxcalantongo, Puebla.

Venustiano Carranza, asesinado en Puebla Foto: Tomada de El Siglo de Torreón

Venustiano Carranza es uno de los nombres que brotan en cualquier conversación cobre la Revolución Mexicana. El político, militar y empresario mexicano participó en la segunda etapa de este conflicto que cambió la historia del país, desempeñándose como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista y siendo Presidente de la República desde el 1 de mayo de 1917 hasta que fue asesinado un día como hoy de 1920.

Nacido en Cuatro Ciénegas, Coahuila, Carranza creció en una familia reconocida de la región, debido a que era hijo del coronel Jesús Carranza Neira, un ferviente admirador de Benito Juárez. En su carrera política, llegó a ser presidente municipal de su comunidad natal, además de participar activamente en el movimiento contra José María Garza Galán. También ocuparía un curul como diputado en el Congreso de Coahuila y en el Congreso de la Unión. En 1908, llegó a hacerse de la gubernatura de su estado de forma interina.

En los años del movimiento maderista, Carranza tomó posesión formal del Gobierno de Coahuila, pero ejerció también como ministro de Guerra y Marina. Después de que el mandatario fuera asesinado, proclamó el Plan de Guadalupe, un manifiesto que negaba la autoridad al usurpador Victoriano Huerta y donde se autoproclamaba como el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.

En su lucha armada, recibió el apoyo de Álvaro Obregón, Pablo González y Francisco Villa, mientras que en el sur Zapata daba inicio a su lucha independiente. El acuerdo con Estados Unidos durante la invasión de 1914 y sus victorias frente a las tropas de Huerta, forzaron a este último a presentar su renuncia.

s20-15-venustiano-768x1024
Tomada de 3 Museos

El ascenso al poder

Venustiano Carranza entró triunfante a la Ciudad de México, sin embargo, la paz nunca se consolidaría porque surgieron disputas entre los diferentes líderes de la Revolución Mexicana. Para lograr consensos, llamó a la Convención de Aguascalientes, pero este evento solo terminó por hacer más grandes las brechas y concretar los rompimientos. Villa y Zapata se negaron a reconocer la autoridad de Carranza, quien contaba con el respaldo de Álvaro Obregón.

Dadas las circunstancias, decidió instalar su gobierno provisional en Veracruz, para depositar su confianza en Álvaro Obregón como comandante del Ejército de Operaciones. Él fue quien se encargó de planear la ofensiva contra Villa y Zapata, quienes abandonaron la capital del país para permitir el regreso del líder constitucionalista. Después del Congreso Constituyente de Querétaro y la promulgación de la Constitución de 1917, Carranza salió como presidente de México.

Durante su gobierno, intentó pacificar al país, tomando en cuenta que los dos grandes caudillos de la Revolución no habían entregado las armas. El asesinato de Zapata en 1919 y el abandono de la lucha de Villa un año después, parecía poner fin a su mayor preocupación. De esta manera, se enfocó en la reconstrucción de la infraestructura que había quedado devastada por los años de guerra, además de lanzar una escueta reforma agraria. Asimismo, desató la polémica por su perfil altamente conservador al reprimir protestas obreras y aplicar la Constitución con estricta rigidez.

1061024
Tomada de El Siglo de Torreón

La muerte de Carranza

Tomando en cuenta todo lo hecho por Álvaro Obregón, parecía el candidato natural a suceder a Carranza en el cargo; sin embargo, el constitucionalista terminó por elegir a un civil. En 1920, Obregón, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta lanzaron el Plan de Agua Prieta para desconocer su autoridad.

Carranza decidió llevar otra vez su gobierno al puerto de Veracruz. El 20 de mayo de 1920 dejó la estación de Aljibes, Puebla, tras enterarse que las vías habían sido dinamitadas. Por ello, se internó en la Sierra Norte del Estado con muchos de sus combatientes, entre los que se encontraban miembros del Colegio Militar. Era un intento desesperado por llegar al puerto.

El presidente llegó al pueblo de Tlaxcalantongo, Puebla, donde fue emboscado durante la madrugada del 21 de mayo por las tropas del general Rodolfo Guerrero. Se escuchó el grito de ¡Muera Carranza y viva Obregón!, para después desatarse una ráfaga de balas sobre el jacal donde dormía. El constitucionalista murió en el lugar.

El cuerpo de Venustiano Carranza fue depositado en el Panteón Civil de Dolores de la Ciudad de México, para después trasladarse sus restos al Monumento de la Revolución, donde se encuentran hasta la fecha.

ÚLTIMA HORA