Emilia Clarke sufrió dos aneurismas cerebrales en 'Game of Thrones'

La actriz que interpreta a 'Daenerys Targaryen' tuvo dos incidentes graves de salud mientras rodaba la condecorada ficción de HBO.

Emilia Clarke Foto: GeekSpin

Este año la serie más exitosa de la actualidad se despedirá con su última temporada, durante ocho años Game of Thrones (2011-2019) se ha mantenido en el gusto del público y ha roto más de un paradigma sobre las ficciones televisivas y la manera de contar historias.

Actores como Kit Harington, Sophie Turner, Maisie Williams, Natalie Dormer, Nathalie Emmanuel, Nikolaj Coster-Waldau, Iain Glen, Peter Dinklage, Emilia Clarke, entre otros, han pasado a la historia al interpretar a los icónicos personajes creados por George R. R. Martin.

Pero esta historia de éxito pudo haber finalizado tempranamente para una de las estelares de Game of Thrones. Según unas recientes declaraciones de Emilia Clarke quien interpreta a Daenerys Targaryen, sufrió dos aneurismas cerebrales durante el rodaje de la ficción.

La primera afección de Clarke la tuvo en 2011, poco después de filmar la primera temporada de la serie. En esos momentos, la actriz británica pasaba por unos fuertes episodios de estrés y ansiedad, debido al éxito monumental de Game of Thrones, situación que la hizo desestabilizarse y sufrir el primer aneurisma.

“Estaba aterrorizada. Tenía miedo a la atención, a una industria que apenas comprendía y me sentía expuesta. En el primer episodio aparecía desnuda. Para desestresarme, hice ejercicio con un entrenador. Un día me empezó a doler la cabeza y sentía como si me estuvieran estrujando el cerebro. Me desvanecí”, dijo Emilia Clarke en entrevista con The New Yorker.

La actriz se sometió a una intervención quirúrgica de tres horas. Durante la primera cirugía su situación mejoró, pero dos años más tarde Emilia Clarke tendría su segundo aneurisma cerebral. Por ello, le tuvieron que programar otra serie de procedimientos de la misma naturaleza.

Durante una de las intervenciones quirúrgicas el procedimiento se complicó y se programaron más sesiones para erradicar el problema. De no haberse aplicado estos métodos, la supervivencia de la actriz hubiese sido nula.

“Cuando me despertaron, estaba gritando por el dolor. La intervención había salido mal. Tenía una hemorragia masiva y los doctores me dijeron que las posibilidades de supervivencia eran mínimas sino me volvían a operar. Después de varias intervenciones, todo se arregló. Actualmente estoy muy sana”, finalizó la actriz.

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