Crisis humanitaria Foto: Especial

Mientras el Senado de la República no reconozca que hay una crisis humanitaria, las ciudades fronterizas y el estado de Chiapas, seguirá mendigando recursos para atender a los más de 15 mil centroamericanos que han llegado a México, dijo el activista y defensor de los derechos humanos, Luis García Villagrán.

“Podemos partir de varios puntos y uno de ellos es la criminalización de la frontera. Pero, si el Senado reconoce la crisis, la ONU y la Unicef deberán destinar recursos para México para atacar esta crisis humanitaria en toda la región del Soconusco”.

De esta manera, también, se dejaría a un lado los pensamientos de odio de los chiapanecos, pues señalan que, los migrantes vienen a robarles el trabajo o las oportunidades. En esto, se debe tomar en cuenta que México es el país que más deporta gente, dijo García Villagrán, tras señalar que existen razones políticas por las que el Senado no actúa.
“Si el problema no se soluciona puede pasar lo que pasó el domingo en Ayutla, Guatemala, cuando desalojaron a cinco mil personas del puente Rodolfo Flores, debido a un enfrentamiento entre lugareños y migrantes. Pero, la desgracia podría ser mayor, un enfrentamiento por una cultura de odio emanada incluso en medios de comunicación”.

Y señaló, a la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Tapachula como impulsora de esta xenofobia, pues han solicitado la intervención de la fuerza pública porque consideran que, tienen pérdidas en su poder adquisitivo por la presencia de migrantes.

A esto se suma “el limitado y poco capacitado personal” que labora la Comisión Mexicana de Ayuda para Refugiados (Comar) y el Instituto Nacional de Migración (INM), que enfrentan de mil a mil 500 solitudes diariamente.

En cuanto al Ayuntamiento de Tapachula, destacó que, mantiene apatía e ignorancia sobre el fenómeno migratorio, con una administración pública inoperante, pues ya debió habilitar hasta cinco albergues en sus diferentes espacios, para evitar el desorden y la desorganización de los grupos migrantes que esperan el trámite ante el INM.

“Todos los presidentes municipales ganaron por López Obrador y es él quien les abrió las puertas a nuestros hermanos migrantes, lo mínimo que pueden hacer los alcaldes es atenderlos migrantes continuando con la política migratoria en pro de los derechos humanos. Tenemos que acostumbrarnos a la migración, pero pareciera que el muro Donald Trump comienza desde la frontera sur de México”.

El también, coordinador del Centro de Dignificación Humana en Tapachula, reconoció que, el 99 por ciento de los centroamericanos busca llegar a Estados Unidos y, estar en las calles los vulnera más a trata de personas, prostitución y drogadicción.

Al respecto, el Ayuntamiento de Suchiate en voz de su alcaldesa, Sonia Eloína Hernández Aguilar, reconoció que han enfrentado problemáticas con el agua y la falta de servicios médicos para sus habitantes, como para los migrantes que llegan continuamente.

En la visita de las autoridades federales dio a conocer la inquietud por brindar mejores servicios a los migrantes y lo limitado de los recursos públicos, dijo que están a la espera de que el gobierno federal los apoye a pagar una deuda que heredaron de la pasada administración con CFE.