Facebook rechaza ser ‘cómplice’ de tráfico sexual Foto: Especial / Facebook

Facebook respondió a la demanda en su contra donde se le acusa de “no hacer nada” para detener las operaciones de tráfico sexual en su plataforma. La compañía dejó claro que tiene mecanismos de acción y procedimientos para impedir que los delincuentes utilicen sus servicios para perpetrar esta clase de ilícitos.

Las miradas se posaron sobre Facebook cuando una mujer de Texas, Estados Unidos, demandó a la empresa por “ofrecer” a los tratantes de blancas una plataforma ideal para cometer sus fechorías. Afirmó que los criminales pueden acosar, reclutar, preparar y extorsionar a menores con fines de comercio sexual.

La representante legal de la mujer indica que Facebook no realiza los esfuerzos suficientes para proteger la identidad de los menores de edad, quienes son las víctimas preferidas de los tratantes de blancas. Asimismo, consideró que la compañía debería advertirles a sus usuarios sobre los peligros que existen a la hora de usar la plataforma.

A través de una portavoz, Facebook dio respuesta a las acusaciones y críticas que se desataron en su contra a raíz del caso.

“La trata de personas es abominable y no está permitida en Facebook. Usamos tecnología para impedir este tipo de abuso y alentamos a las personas a usar los enlaces de reportes que se encuentran en nuestro sitio para que nuestro equipo de expertos pueda revisar el contenido rápidamente", afirmó la empresa.

En el escrito, Facebook asegura que trabaja de forma estrecha con otras organizaciones para combatir el tráfico sexual, además de reportar todos los casos de explotación infantil ante el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés).

Presuntamente, la demandante fue víctima de golpes, violación, secuestro y comercio sexual cuando solo tenía 15 años, después de contactar con un proxeneta que conoció en 2012 a través de la red social.

La supuesta víctima señaló que aceptó su solicitud de amistad tras verificar que tenían varios contactos en común, por lo que comenzaron a intercambiar mensajes. A su parecer, Facebook tendría que asumir la responsabilidad por ser la plataforma que sirvió como primer punto de contacto entre ella y el criminal.