Crisis en Turquía, se desploma su moneda por guerra económica con EE.UU.

El escenario que enfrenta Turquía es desafiante, cada vez más cerca de un posible rescate del Fondo Monetario Internacional.

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El Gobierno de Turquía está contra las cuerdas, atraviesa una tormenta que amenaza con desatar una crisis económica peor que la vivida en Grecia. Su moneda se desplomó, la inflación ya es de dos dígitos y Estados Unidos avaló nuevos aranceles en su contra, un conjunto de factores que exhiben la gravedad de la situación.

En lo que va del 2018, la lira turca ya ha perdido la tercera parte de su valor. La tendencia se mantiene y no hay señal alguna que permita ser optimista; sin embargo, la administración de Recep Tayyip Erdogan se resiste a considerar la idea de una solicitud de rescate al Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Si ellos tienen sus dólares, nosotros tenemos a nuestra gente, a nuestro Dios. Que nadie se preocupe”, declaró, aunque sus palabras no tranquilizan ni a su propio equipo de trabajo.

ÚLTIMA HORA

La crisis de Turquía se agravó por la “guerra económica” que mantiene con Estados Unidos, ya que se resiste a acatar las disposiciones de Washington; entre ellas, la prohibición de seguir comprando crudo a Irán.

El presidente Erdogan salió este viernes a rechazar las presiones de Estados Unidos contra su economía, más allá de que el impacto es evidente y doloroso. El mandatario tiene poco margen de maniobra y se le agota el tiempo para presentar soluciones.

“Se realizan distintas campañas contra Turquía, les pido que no les hagan caso”, exclamó.

Este 10 de agosto, la lira turca alcanzó mínimos históricos al caer hasta las 5.95 unidades por dólar estadounidense, un derrumbe que se suscitó tras la reevaluación de Washington del papel de Turquía dentro del Sistema Generalizado de Preferencias. Este mecanismo otorga aranceles cero y tasas reducidas a los países que lo integran.

La situación se torna doblemente compleja después de que el presidente Donald Trump anunciara la duplicación de los aranceles al acero y aluminio contra el país euroasiático. El republicano consideró que es una medida necesaria ante la coyuntura económica por la que atraviesa la nación.

“El arancel sobre el aluminio será de 20 por ciento y sobre el acero del 50. Nuestras relaciones con Turquía no son buenas en este momento”, escribió.