#ESPECIAL: Luis Donaldo Colosio, el magnicidio que cambió a México Foto: Especial / Luis Donaldo Colosio

La campaña presidencial de 1994 fue única en muchos sentidos, desde ser la primera tras las elecciones federales de 1988 y la supuesta caída del sistema, la irrupción del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), hasta, por supuesto, el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta.

Luis Donaldo Colosio era una de las figuras del Partido Revolucionario Institucional (PRI) más representativas de la época. Diputado federal, senador, presidente nacional del PRI y titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), el sonorense estaba destinado a ser el siguiente Presidente de la República.

Sin embargo, el 23 de marzo de 1994, a las 17:12 horas, tiempo del Pacífico, todo cambio. El candidato presidencial priista recibió dos balazos, uno en la cabeza y otro en el abdomen, por los cuales, dos horas y media después sería declarado muerto.

Estos hechos sucedieron tras un mitin en Lomas Taurinas, en Tijuana, Baja California, cuando caminaba entre la población de la zona, en donde Mario Aburto Martínez disparó a sangre fría contra Colosio.

El asesinato de Luis Donaldo Colosio es el primer magnicidio desde la muerte de Álvaro Obregón en 1928, un acontecimiento que sin duda cambió la historia de México al formular preguntas como ¿y si Colosio hubiera gobernado México? ¿Realmente representaba el cambio que muchos decían iba a impulsar? Con Colosio como presidente, ¿el PRI hubiera perdido las elecciones de 2000?

¿Quién mató a Colosio?

Precisamente, en el año 2000, se cerró la carpeta de investigación del caso del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, con Mario Aburto Martínez como único autor intelectual del crimen. Sin embargo, las teorías conspirativas no finalizaron e intentaron explicar lo que realmente sucedió esta tarde de un 23 de marzo de 1994 en Tijuana.

Una primera teoría apunta a que Aburto no actuó solo, lo que incluso se pensó tras las declaraciones del mismo autor, que con el paso de los meses alteraría afirmando haber mentido. Pero la creencia de otros autores, al menos tres en total, incluyendo a Aburto, está presente.

Esto se debe principalmente a los impactos de bala que recibió. El primero en la cabeza, pero, sobre todo, la duda sobre el segundo en el abdomen es el que causa intriga en los que defienden una conspiración.

La teoría se sustenta con los mismos avances de la investigación en el que se pensaban había más de un tirador, y en las posteriores detenciones de presuntos implicados. No obstante, cada uno de estos aprehendido fue liberado al no encontrar pruebas suficientes.

Incluso se piensa sobre tres “Aburtos” a lo largo de la investigación. La familia del mismo Mario Aburto tuvo que abandonar México por las amenazas de muerte en su contra, a pesar de que estaban seguros que su familiar no asesinó a Colosio.

El periodista Julio Scherer García entrevistó a Aburto en 2001, platica en la que el imputado narró lo que recordaba, y que confirmaría una de las teorías sobre la muerte de Colosio: lo asesinó el gobierno.

"Se llegan a olvidar muchas cosas y más cuando fueron traumáticas. Simplemente llegó a recordar cuando voy en una Suburban y me van diciendo lo que tengo que decir, infinidad de cosas, y cuando me torturan de la (…) Tomando en cuenta mi situación, mi estatus social, y porque al antiguo régimen le conviene que yo esté aquí, porque van a seguir mintiéndole a la sociedad y van a seguir viéndome como ellos quieren que me vean, yo creo que es imposible, imposible que pueda salir libre".

Descontento en el PRI

Una segunda teoría apunta al mismo gobierno y al Partido Revolucionario Institucional como los orquestadores del asesinato de Luis Donaldo Colosio, y quizá, la que más gusta en la sociedad mexicana.

Durante su campaña, Colosio ya había advertido que, aunque el PRI era el orquestador del avance de México a lo largo del siglo XX, también reconoció que el PRI era un mal para el gobierno por la concentración de poder, corrupción e impunidad que imperaba en el partido.

Mucho se habló sobre el enojo de Manuel Camacho Solís, entonces Regente del Departamento del Distrito Federal y posteriormente Comisionado para la Paz en el Estado de Chiapas por el caso del EZLN, que se llegó a investigar su involucramiento.

Esta teoría apunta a que el verdadero asesino de Colosio no fue detenido, y Mario Aburto fue presionado para confesar el delito y cerrar la investigación. Incluso, la familia del imputado afirmó que estaba amenazado de muerte si no confesaba.

El mal de siempre, el crimen organizado

En los años noventa, los carteles de la droga en México gozaban de un peso en la política considerable, por lo que una teoría más apuntaba a que el crimen organizado fue el que tomó la vida de Luis Donaldo Colosio.

En concreto, un informante de Estados Unidos es el que alimentó esta versión del caso en 1998, cuando indicó que el Cártel del Golfo ordenó asesinar a Colosio porque este se había negado a recibir una cooperación de millones de dólares para su campaña ofrecida por Humberto García Ábrego.

Incluso, la investigación ordenó interrogar a Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, quien en aquellos años estaba recluido tras su primera captura, pero que negó saber algo del asesinato de Colosio.

Otra conexión mínima de Colosio con la teoría del narcotráfico era que el candidato priista viajaba en un avión que perteneció a Amado Carrillo, alias El Señor de los Cielos, el cual fue prestado a Colosio a través de un empresario que se hizo de la aeronave.