Hanna Jaff, la filántropa mexicana que quiere cambiar el mundo

A lo largo de su trayectoria, Hanna Jaff ha dejado huella como una de las jóvenes líderes más reconocidas del país por su pasión por la filantropía, convirtiéndose en un ejemplo de solidaridad y humanismo.

Foto: Especial

La definición de Filántropo es aquel individuo que sienta y manifieste amor total hacia la humanidad. Desde sus raíces griegas Philos (AMOR) y Antropos (HOMBRE) traduce este concepto como “amor al hombre, amor a la humanidad”. La condición de filántropo no es algo que se logre a partir del estudio de una carrera universitaria o en el ejercicio de alguna determinada profesión, sino especialmente a partir de los actos o los hechos que alguien lleva a cabo día a día, que demuestre ese amor por la Humanidad. La filantropía supone una acción clara y directa que pretende cambiar al mundo con el fin de mejorar y beneficiar a la sociedad.

Hanna Jaff es una filántropa dedicada y decidida a realizar ese cambio en favor de la humanidad, un cambio que se espera desde hace mucho tiempo y, sin duda alguna, un cambio necesario para nuestra sociedad.

Con 31 años de edad, Hanna ha dedicado gran parte de su vida a demostrar ese profundo amor, que siente por las demás personas.

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Su sentido humanitario y ganas de contribuir al mejoramiento del conjunto de condiciones que engloban a la colectividad, la posicionan como una de las jóvenes filántropas más sobresalientes de los últimos años. A pesar de su corta edad, eso no ha sido ningún impedimento para que Hanna Jaff siga luchando hacia lo más alto.

Algunas de sus contribuciones más sobresalientes, han sido el donativo de cientos de libros escolares en establecimientos educativos y orfelinatos en la India. De igual forma, Hanna realizó la Campaña We Are One Campaign, en apoyo de las víctimas de la guerra en el Medio Oriente. Sin duda, sus proyectos promueven la tolerancia y la conciencia pública respecto de la erradicación del odio entre los pueblos. 

La figura de Hanna Jaff representa éxito, respeto, esfuerzo, disciplina, trabajo duro y un enorme sentido de solidaridad y amor desinteresado al prójimo. Es una persona ejemplar que no solo pone en alto el nombre de nuestro país, sino que es también un modelo a seguir, en el mundo en el que actualmente vivimos.

Una vida dedicada al altruismo

Originaria de Tijuana, Baja California, es Licenciada en Psicología y cuenta con una Maestría en Artes Liberales en Relaciones Internacionales por la Universidad de Harvard. Su gran preparación académica alrededor del mundo y fuerte compromiso por ayudar al prójimo, la ubican como una de las jóvenes líderes más importantes del país.

Desde temprana edad, demostró su pasión por la filantropía, algo que la ha caracterizado en los diversos trabajos y puestos donde se ha desempeñado. Su nombre siempre ha estado asociado a causas sociales y humanitarias, tal como lo ratifica su trabajo en diferentes fundaciones.

Ya sea que se trate de ayudar a los damnificados de un fenómeno natural, como pasó tras el embate de Ingrid y Manuel en México; defender los derechos de la mujer; apoyar a personas enfermas de cáncer, o impulsar el crecimiento educativo para niños y jóvenes, Hanna Jaff siempre está presente.

Asimismo, es una enamorada de la cultura, el trabajo humano y la solidaridad entre naciones. Lo anterior, queda de manifiesto con sus acciones en favor del pueblo kurdo y los refugiados sirios, así como con aquellas víctimas de la organización terrorista conocida como el Estado Islámico.

Hanna no teme pararse en un auditorio, pues sabe que el motor del cambio está en la voz de los hombres y las mujeres, los jóvenes y niños, de aquellos que se atreven a reclamar justicia y estrechar la mano del que más lo necesita.