Carlos Monsiváis, el padre de la crónica popular

A siete años de su fallecimiento, México aún recuerda a Carlos Monsiváis, un literato e intelectual que llegó a transformar la visión de la cultura popular con su estilo crítico y sarcástico.

Foto: Especial

lunes, 19 de junio de 2017, Sergio Noriega

Carlos Monsiváis fue, sin duda, uno de los escritores e intelectuales más influyentes en México durante todo el siglo XX. Su pensamiento crítico y perspicaz, así como su honestidad con el manejo de la palabra, lo convirtieron en uno de los grandes líderes de opinión del país, además de ser ejemplo e influencia para varias generaciones de jóvenes en el sector literario.

La obra de Monsiváis se desenvuelve en el género de la crónica urbana o crónicas-ensayos, y apuesta por registrar la cultura mexicana y latinoamericana desde una perspectiva plural. El autor desarrolla un estilo crítico y único, que persigue el objetivo de captar las diferentes voces de una realidad, lo que abre el camino al debate público y la intervención civil.

Mosiváis fue un escritor que opinó sobre todo, emitiendo juicios referentes a la tradición literaria, el cine, los movimientos sociales y la cultura popular. El genio mexicano siempre escribió desde lo urbano, fascinado por la explosión demográfica y los múltiples fenómenos que se cocinan en el seno de las masas.

“Muchos dicen que han cumplido con su deber, y a mí, me da mucho gusto no haber cumplido ni con la mínima parte de él, para desgracia o fortuna de esta patria”, comentó el intelectual durante una entrevista.

Uno de los grandes aportes de Monsiváis se dio en el ámbito del periodismo. En esta faceta, llegó a colaborar con las publicaciones Novedades, El Día, Excélsior, Uno Más Uno, La Jornada, El Universal, Proceso, Eros, Nexos, Letras Libres, Este País y otros medios.

Con frecuencia, sus posicionamientos políticos y críticos lo llevaron  a ser un detractor del autoritarismo. Monsiváis fue un hombre que se presentó como un narrador de los fenómenos culturales en contra del orden establecido, un fiel demandante del conservadurismo.

Su particular estilo e influencia en el mundo de las letras lo llevaron a ser nombrado el Padre de la Crónica Moderna, quien ocupaba el sarcasmo para describir realidades. Su estatura intelectual lo catapultó como una figura imprescindible dentro del panorama cultural de toda Hispanoamérica, una voz autorizada para opinar a voluntad propia.

Su muerte, que tuvo lugar un día como hoy hace siete años, sigue siendo representando una pérdida imposible de superar.