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TRUMP SIGUE PROVOCANDO PÉRDIDA DE EMPLEOS EN MÉXICO

La empresa automotriz, General Motors, ha anunciado la reubicación de 600 empleos de México a Estados Unidos.

domingo, 18 de junio de 2017, Gina del Valle

La compañía automotriz General Motors anunció en un comunicado que planea abrir un nuevo parque de proveedores en Arlington, Texas, que estará listo en 2018 y albergará 850 nuevos puestos de trabajo, incluyendo 600 procedentes de México.  

"GM estima que unos 600 de los nuevos empleos industriales y profesionales creados en estas instalaciones reemplazarán el trabajo realizado anteriormente fuera de Estados Unidos", señaló la empresa. 

El comunicado no menciona de qué países serían transferidos dichos empleos, pero el diario The Wall Street Journal apuntó que el plan resultaría en la reubicación de unos 600 empleos de México y en una mayor concentración de piezas fabricadas en Estados Unidos

Actualmente, General Motors emplea alrededor de 15 mil personas de manera directa y tiene cuatro complejos manufactureros en México, en los que ensambla automóviles y componentes, como transmisiones y motores, tanto para el consumo nacional como de exportación. Los complejos están en Toluca, Ramos Arizpe (Coahuila), Silao (Guanajuato) y San Luis Potosí. 

Con la nueva estrategia de la compañía, General Motors busca crear plantas surtidoras adyacentes a sus sitios de fabricación de los Estados Unidos. La nueva planta de Arlington se sumaría a las de Fairfax en Kansas, la de Wentzville en Missouri, la de Bowling Green en Kentucky y la planta de Fort Wayne en Indiana. 

La reubicación de plazas de México a Estados Unidos se da mientras el gobierno de Donald Trump considera renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y legisladores republicanos analizan imponer un arancel a las importaciones, lo que encarecería a las automotrices poder importar partes desde el vecino país. 

Las amenazas de Donald Trump al sector automotriz por producir en México

Durante toda la campaña política de Trump, el ahora presidente de los Estados Unidos hizo fuertes declaraciones, en donde advertía a las compañías automotrices que si importaban automóviles desde México tendrían un alto impuesto. Además, aseguró que tanto inversionistas como los empleos generados en el extranjero regresarían al país norteamericano.  

En septiembre,  Donald Trump afirmó que  la imposición del arancel sería la estrategia perfecta para  regresar la producción de vehículos a Estados Unidos, aunque varios especialistas  y miembros de la industria contradijeron dichas declaraciones ya que, según ellos,  era una amenaza difícil de cumplir por parte del presidente Trump,

Sin embargo, al parecer las empresas dedicadas al ramo automotriz empiezan a ceder ante las conminaciones del empresario republicano, puesto que en lo que va del mandato del nuevo presidente,  Ford canceló millonaria inversión para la construcción de una planta en San Luis Potosí y  General Motors anuncio la reubicación de  México a Texas.  

Casos el de Ford y GM  pueden no ser los últimos con Trump, por lo que es posible que se produzca un efecto dominó de más compañías sacando su cadena de producción de México a cambio de incentivos fiscales, por lo menos, en planes a largo plazo.