#ESPECIAL: John Lennon, la estrella que nunca se apaga

John era millonario a los 25 años y The Beatles, la banda más grande de todos los tiempos.

Foto: Staff Sexenio

lunes, 9 de octubre de 2017, Claudia C Mayén

La historia de una leyenda de la música comienza en Liverpool, Inglaterra; cuando el 9 de octubre de 1940 nace el pequeño John Winston (en homenaje al Primer Ministro Británico), como fruto del matrimonio entre Julia Stanley y Alfred Lennon.

El padre era un marino mercante con ingresos variables, que no siempre podía enviarle dinero a su familia, por ello, un día escribió una carta a su esposa donde le pedía que siguiera adelante con su vida, conociera a otros hombres y se divirtiera, ya que el mundo estaba en guerra. Así lo hizo, cuando John Lennon tenía 4 años, su madre quedó embarazada de un soldado irlándes.

Alfred regresó con la intención de hacerse cargo de su hijo, pero Julia se negó. Poco después, ella inició una nueva relación amorosa, lo que molestó a ‘Mimi’, la hermana mayor de ésta, quien la presionaba por el descuido que tenía hacia su hijo, hasta que terminó recibiendo a John para encargarse de él.

En 1946, el padre de John llegó a casa de ‘Mimi’ y le pidió llevarse al pequeño a pasar unos días en Blackpool, pero su verdadera intención era emigrar a Nueva Zelanda. Cuando Julia se enteró, lo impidió y aunque le dieron al niño la opción de elegir con quién quería quedarse y decidirse por su papá; al ver llorar a su madre optó por ella, quien lo regresó con su tía

Como estudiante, John Lennon no fue el mejor, era muy inquieto; se interesaba por el dibujo y escribía historias graciosas sobre sus profesores. Consiguió entrar al Colegio de Arte de Liverpool, el cual abandonó antes del último año de su formación.

Su primer acercamiento con la música fue cuando su madre le enseñó a tocar el banjo, y a la edad de 16 años, influenciado por el rock & roll y con una guitarra de segunda mano que su tía le regaló, formó su primera banda: The Quarrymen.

Uno de los integrantes del grupo era Paul McCartney, con quien tocó un rato antes de que llegara George Harrison, un nuevo guitarrista a quien dudó mucho en aceptar, ya que era tres años menor pero sabía muchos acordes.

John Lennon perdió a su madre a los 18 años, cuando un policía ebrio la atropelló. Esto lo marcaría por siempre, pues recientemente se había reencontrado con ella y le había ayudado a plasmar y expresar sus sentimientos por medio de canciones…

“Mother, you had me 
but i never had you…
(…)Father, you left me 
but i never left you” 

Al año siguiente cambiaron el nombre el grupo por Johnny and the Moondogs, hicieron una prueba para el programa televisivo ‘Hacedores de estrellas’ donde fueron rechazados y la banda se disolvió.

Junto con McCartney seguía presentándose como dúo con el nombre de Nurk Twins, hasta que volvieron a formar una banda: The Silver Beatles. Denominada así porque eran admiradores de Buddy Holly y los grillos (crickets), “pensando en ese nombre se me ocurrió otro insecto con el que se pudiera jugar con el doble significado. Me apareció la palabra beetles y la cambié por BEATles para que se relacionara con la música ‘beat’, fue una especie de broma”, comentó John, quien en ese entonces se hacía llamar Johnny Silver.

Posteriormente cambiaron definitivamente el nombre a The Beatles y conocieron a Ringo Starr, el baterista se integró al grupo y fueron descubiertos en un club británico por Brian Epstein, quien se ofreció a ser su manager.

Las compañías discográficas más importantes se negaban a producirles algún material, hasta que firmaron contrato con EMI. Epstein sugirió no usar la típica ropa de rock, por lo que cambiaron el cuero por traje y corbata.

‘Love me do’ fue su primer sencillo, mismo que a los 10 días de lanzamiento ya estaba en el puesto 48 de ventas, para terminar en el número 17. Tras su primera gira por Alemania debutaron para la televisión en ‘Thank you, Lucky stars’ y lanzaron ‘Please, Please Me’ que alcanzó el primer puesto del ranking Melody Maker.

 

Mientras tanto, John se casaba con Cynthia Powell, madre de su primer hijo, Julian. Desafortunadamente, no estaba listo para la paternidad y terminó divorciándose. Paul McCartney escribió ‘Hey Jude’ (originalmente ‘Hey Jules’), una canción para consolar al primogénito de Lennon por la separación de sus padres.

 

 

El éxito musical no cesaba, con ‘She loves you’ alcanzaron la posición 1 de los conteos norteamericanos, días más tardes apareció ‘I want to hold your hand’ con la que John se dijo impresionado, pues no esperaba que en los Estados Unidos pudieran ser tan famosos. Volaron a Nueva York donde miles de adolescentes los recibieron enardecidos.

John era millonario a los 25 años y The Beatles, la banda más grande de todos los tiempos, incluso, los integrantes fueron condecorados por la reina de Inglaterra con la medalla ‘Miembros de la Orden del Imperio Británico’ (aunque años después, Lennon la devolvería como protesta contra la injerencia inglesa en las guerras de Biafra y Vietnam).

Más populares que Jesucristo

En 1966, la página principal del periódico inglés Evening Standard, reprodujo textualmente una declaración de John Lennon:

“El cristianismo pasará. Se irá encogiendo y desaparecerá. No voy a discutir, tengo razón y el tiempo lo demostrará. Ahora somos más populares que Jesucristo; y no sé qué desaparecerá antes, si el rock o el cristianismo. Jesucristo lo hizo muy bien, pero sus discípulos eran torpes y ordinarios. Ellos lo deformaron todo, y para mí eso es lo que lo ha echado a perder”.

Diferentes partes del mundo lo tacharon de blasfemo al descontextualizar su frase “ahora somos más populares que Jesucristo”. Algunas ciudades de Estados Unidos decidieron no pasar música del cuarteto de Liverpool y se organizaron fogatas quemando los discos del grupo.

En Filipinas, John y sus compañeros se negaron a visitar a la esposa del dictador, Imelda Marcos, ya que prefirieron descansar, lo que provocó la ira de la mujer, quien se encargó de poner a todo el país contra los Beatles. Fueron echados de mala manera del país.

En su última gira por norteamérica, los 'Fab Four' dieron su último concierto en San Francisco.

El final del sueño

La tensión en el grupo era mayor, problemas financieros, celos artístico, la vida personal de cada uno de los integrantes, lo que los llevó a tocar por última vez en la azotea del edificio de Apple Records, en Londres, tras una acalorada discusión acerca de cómo debía terminar el documental ‘Let it be’.

 

The Beatles se separaron oficialmente en abril de 1970 y Lennon selló el adiós del grupo con la frase: ‘El sueño se ha acabado’.

John había conocido a la artista de vanguardia japonesa, Yoko Ono, con quien se casó. Y tras varios abortos espontáneos, finalmente lograron concebir a Sean. El musico se alejó del medio a fin de dedicarse a su hijo y darle la atención que no pudo brindarle a Julián, mientras su esposa se encargaba de los negocios.

Durante varios años vivieron tranquilos en Nueva York, con éxitos musicales juntos, como ‘Imagine’, que se convirtió en el himno generacional de los años 70; y ‘Woman’, que rápidamente se convirtió en número 1.

Hasta que el 8 de diciembre de 1980, John y Yoko salieron de su apartamente ubicado en el edificio Dakota, rumbo a los estudios de grabación, como era constumbre se encontraron algunos aficionados que buscaban el autógrafo del ex Beatle.

Entre los fanáticos se encontraba Mark David Chapman, quien los esperó hasta la noche, cuando regresaron, arremetió a balazos contra John Lennon, quien fue trasladado inconsciente al hospital en una patrulla, pero al llegar ya no contaba con signos vitales y fue declarado muerto a las 23:07 horas.

La noticia comenzó a difundirse por T.V. y radio, la gente impactada rodeó el edificio donde había ocurrido una de las noches más oscuras de la historia, mientras entonaba ‘Give peace a chance’.

Alrededor del mundo, los fans del artista lloraban inconsolables su pérdida. Cuatro días después del fallecimiento, se unieron al pedido de Yoko Ono de hacer 10 minutos de silencio en honor a la vida, la música y el recuerdo de John Lennon.