#ESPECIAL: Oswaldo Sánchez, el líder de una gran generación de arqueros mexicanos

Solo jugar en Europa fue algunos de los detalles que le faltó al arquero mexicano por cumplir, estando caracterizado por el liderazgo y técnica.

Foto: Especial

Si en alguna posición del campo de juego del futbol se puede nombrar como especialista para los jugadores mexicanos, es la de portero, guerreros que bajo los tres palos se han convertido en grandes figuras a lo largo de la historia.

Uno de ellos es Oswaldo Sánchez, el líder de probablemente, una de las mejores generaciones de arqueros del futbol mexicano. Creado en las fuerzas básicas de los Rojinegros del Atlas, Oswaldo gran técnica, capacidad para vencer en el mano a mano, potencia física y sobre todo, liderazgo, algo difícil de encontrar en todas las etapas de la historia del futbol nacional.

Nacido un día como hoy, 21 de septiembre, pero de 1973, Oswaldo sobresalió en una generación que tuvo a hombres como Adolfo Ríos, Oscar Pérez, Jesús Corona, Erubey Cabuto, entre muchos otros más, que volvieron a la posición a la posición del portero en una de las más competidas de la selección nacional.

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Hijo de Alma Rosa Ibarra y Felipe de Jesús Sánchez Carmona, teniendo cuatro hermanos, comenzó su camino por el futbol a los 17 años, cuando fue invitado a jugar con un equipo de fuerzas básicas de la Universidad de Guadalajara. Sin la intención de ser portero, Oswaldo fue colocado en esa posición al ser la única que no estaba ocupada, terminando por tener una buena actuación.

Un año después, llegó a una de las academias de desarrollo del Atlas, las fuerzas básicas de los Académicos del Atlas, después de que fuera recomendado por su padre al entrenador José Luis Real, reconocido por ser gran formador de estrellas del futbol nacional y de los equipos de Guadalajara.

Con los Rojinegros debutó a nivel profesional el 30 de octubre de 1993 entrando de cambio ante los Tiburones Rojos de Veracruz, siendo una temporada de enrome aprendizaje al tener como portero titular a Roberto Siboldi.

Para la temporada de 1994 ya era titular indiscutible, un jugador con presencia que comenzó su desarrollo y en el que se notaban sus ganas de aprovechar cada oportunidad, por lo que por dos años fue inamovible defendiendo el arco de Atlas.

Una gran polémica se vivió para 1996, cuando se dio su traspaso a las Águilas del América, en un momento donde el equipo de Coapa realizaba extrañas transferencias con los equipos de Guadalajara, incluyendo su eterno rival, las Chivas.

Con Ricardo La Volpe como técnico, Oswaldo vivió con América el comienzo de los torneos cortos en el futbol mexicano, realmente no terminando por despegar en su futbol. Tan solo en sus dos primeros torneos con el equipo solo disputó 14 encuentros, siendo titular regular en dos de los seis partidos que disputó con América.

Los extraños cambios con Chivas siguieron, siendo en uno de ellos cuando se dio su llegada al Rebaño, para marcar historia dentro de este cuadro.

Oswaldo Sánchez encontró su lugar con las Chivas, equipo donde se volvió un líder nato, convirtiéndose en gran ejemplo de los menores y futbolistas en desarrollo del equipo, de igual forma llegaron los éxitos deportivos al disputar par de finales y ganando un campeonato, además de disputar la Copa Libertadores.

Pumas fue el primer rival en una final en el Clausura 2004, donde terminaron por perder en penales en la cancha del Estadio Universitario. Su segunda final fue en el Apertura 2006, donde pudo alzar el campeonato al vencer a los Diablos Rojos del Toluca por 3-2, siendo uno de los jugadores claves del equipo junto al mediocampista Adolfo Bautista, en lo que fue la última generación ganadora de Chivas antes de los conseguido actualmente por Matías Almeyda.

Su último club en su carrera fue Santos Laguna, donde debutó el 20 de enero de 2007, llegando en un principio para salvar al equipo del descenso, cumplido esto, fue en busca de todos los éxitos deportivos posibles.

Tras salvarse del descenso, el nuevo proyecto de Santos buscó ganarlo todo, de forma que Oswaldo logró dos títulos de liga más, además de tres subcampeonatos. Las finales ganadas fueron en el Clausura 2008 por 3-2 ante Cruz Azul y en el Clausura 2012 al vencer por 3-2 a Rayados de Monterrey.

Los subcampeonatos llegaron primero ante los Diablos Rojos de Toluca en el Torneo Bicentenario 2010, donde se quedó a un gol de ganar el título y terminó por caer en penaltis. Posteriormente cayó ante Rayados por marcador global de 5-3, mientras en el Apertura 2011 no pudo vencer a Tigres.

De la mano de Santos, Oswaldo Sánchez llegó a la impresionante marca de más de 600 partidos en Primera División, para poder retirarse con un título, el de la Copa Mx al vencer en penales a Club Puebla. Su retiro oficial fue el 19 de diciembre de 2014.

Selección Nacional y momentos de espera

Respecto a su carrera en selección nacional, Oswaldo tuvo que ser muy paciente. Su debut llegó el 8 de junio de 1996 en un amistoso ante Bolivia. Fue convocado a los mundiales de Francia 1998 y Corea-Japón 2002, donde fue tercer portero y tuvo que ver las buenas actuaciones de Jorge Campos y Oscar Pérez desde la banca.

Su gran momento fue el Mundial de 2006, junto a Jared Borgetti y Rafael Márquez se volvieron en verdaderos líderes del equipo mexicano y con Ricardo La Volpe como técnico, lograron de manera cómoda el pase al Mundial y fueron competitivos en la Copa Confederaciones de un año antes.

El Mundial de Alemania será el más especial para el portero, debido a que, a unos días del debut, falleció su padre, por lo que tuvo que viajar a México, pero su deportivismo le hicieron regresar y a unas horas del debut ante Irán logró estar a tiempo para disputar el partido.

Sus buenas actuaciones fueron opacadas por el gran gol de Javier Mascherano en la victoria por 2-1 de Argentina en los octavos de final. Su retiro formalmente llegó el 12 de octubre de 2011 en selección enfrentando a Brasil.

Oswaldo Sánchez tuvo actuaciones destacadas, aprovechando de gran forma aquellas que se le presentaron y dejando en claro que no debe existir equipo sin líder en la portería. Actualmente, el ex arquero profesional se dedica a la prensa y a los medios de comunicación.

Su único objetivo no conseguido fue jugar en el extranjero. Tras el Mundial de Alemania 2006, muchos coinciden en que estuvo cerca de ser parte del Getafe de España, aunque el cuadro de la Liga prefirió a Roberto Abbondazienri.