UN DESARROLLO INTEGRAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

• La cuota de recuperación del centro es de 270 pesos mensuales por familia • Las familias que actualmente están albergadas son de las etnias purépecha, mixteca, mazahua y wixárika
10 de enero de 2017      por Staff Sexenio        

UN DESARROLLO INTEGRAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

El Centro  de Desarrollo Indígena se encuentra al 60 por ciento de su capacidad y actualmente brinda atención a seis familias, con quienes se trabaja intensamente el programa de Nuestras Raíces, para promover un desarrollo integral de este sector, a fin de que tengan mayores oportunidades de superación y se garantice el respeto a sus derechos humanos.

Así lo dio a conocer el Director de Desarrollo Familiar, Benjamín González Silvestre, quien dijo que uno de los objetivos centrales de este centro es que los indígenas que están de paso en el estado o que residen de manera permanente,  sientan un respaldo institucional a través del cual se vela por su bienestar.

Detalló que el número de indígenas que  viven de manera temporal en el albergue son 28 personas , 11 adultos y 17 menores de edad, los cuales son de las etnias wixárika, purépecha, mixteca y mazahua.

 

 

Indicó que en atención a las indicaciones de la presidenta del DIF Estatal, Yolanda Ramírez de Orozco, de trabajar de manera cercana a la gente, se busca que los indígenas reciban un acompañamiento institucional permanente para que puedan acceder a diferentes beneficios para toda su familia.


Resaltó que se les apoya con trámites para garantizar que tengan vigente el Seguro Popular, para que sus hijos que están en edad escolar acudan a una institución educativa, y también para que tramiten algunos permisos para trabajar, así como ciertos servicios de traducción.


Asimismo, dijo que en el centro se organizan diferentes talleres para que reciban pláticas de desarrollo humano, salud reproductiva, derechos de los niños, medicina preventiva y nutrición.

 

Destacó que el organismo debe ser un facilitador  para que los indígenas tengan garantizado  distintos servicios que redunden en el bienestar de su familia, respetando sus tradiciones y cultura.

 

Con relación  al funcionamiento del centro, dijo que seguirán las mismas reglas de operación, y las familias indígenas podrán  albergarse por los meses que necesiten, siempre y cuando no rebasen el tiempo límite que son seis meses.


En este momento la cuota de mantenimiento por familia es de 270 pesos mensuales, y a cambio reciben el servicio de dormitorio, regaderas y sanitarios, así como el uso de cocina, en donde se les prestan utensilios para que preparen su comida.

 

La cuota ya contempla los gastos de luz y agua, por lo que las familias beneficiarias no tienen que hacer erogaciones  adicionales.


En su mayoría las familias de la etnia purépecha se dedican a la venta de loza de barro; la mixteca, al comercio de bolsas de palma, plástico y vinil; la mazahua, a la venta de macetas  y  la wixárika, se especializa en la confección de productos de bisutería y artesanías con chaquira.